Australia, última etapa de una larga cadena de juicios

Apple y Samsung, ante los jueces por liderar un mercado de 500 millones de unidades

La historia empresarial ha estado plagada de duelos encarnizados: las farmacéuticas constituyen la mejor prueba. Hay caso como el CocaCola y Pepsi, Nike y Adidas, Microsoft y... bueno, Microsoft se ha enfrentado a todos. El año 2011 ha generado una nueva rivalidad que se ha expandido a los tribunales a causa de la guerra de patentes. Apple y Samsung luchan por el liderazgo de un mercado que este año supondrá la venta de 500 millones de 'smartphones' y tabletas.

El capitalismo ha generado una nueva rivalidad en el último año: Apple contra la coreana Samsung, una de las pocas empresas que ha sido capaz de toserle en el negocio móvil y de las tabletas. Hasta hace bien poco, la relación entre ambas compañías no era del todo mala. Samsung ha sido hasta ahora uno de los proveedores más destacados de algunos componentes de los smartphones y tablets de Apple, como chips y pantallas. La firma asiática, sin embargo, es uno de los pocos que logra toserle a Apple en el negocio de estos dos terminales. Y en los negocios no hay amigos.

La firma asiática tiene presentadas denuncias contra Apple en Corea, Alemania, Australia, Italia, Holanda y Reino Unido y Francia. Por su parte, Apple persigue judicialmente a su rival en EE UU, Alemania, Holanda, Corea, Australia y Japón. Y no solo por violación de patentes sino también por haberle copiado el diseño de su iPad. Todo comenzó a torcerse en primavera de este año. En abril, Apple denunció a su principal rival ante un tribunal de California indicando que la línea de productos Galaxy, que incluye móviles y tabletas, es una copia del iPhone y del iPad. Según la firma californiana, el diseño de los productos, el interfaz de usuario y los iconos de las aplicaciones utilizados por Samsung son una copia de sus productos. Samsung apenas tardaría días en responder con otra demanda, también por violación de patentes, también en los productos iPad e iPod. Apenas un mes después, un juzgado de California obligaba a la empresa coreana a mostrar a Apple algunos de sus futuros productos Galaxy para comprobar que no hubiera vulnerado ninguna de sus patentes.

Dispositivos en cuestión

No pasaría una semana hasta que Samsung replicase reclamando a un juzgado de California ver también futuros dispositivos de Apple. Concretamente, los nombrados genéricamente como iPhone 5 (que apareció la semana pasada con el nombre de iPhone 4S) y iPad 3, que aun no ha llegado al mercado. A finales de junio, la guerra subió varios grados. En primer lugar, porque la Oficina de Patentes y Marcas de EE UU aprobó la solicitud presentada por Apple en 2007 para patentar las pantallas táctiles para dispositivos portátiles, como las instaladas en el iPhone o en el iPad. En segundo, después de que la firma coreana pidiese a la Comisión Internacional del Comercio de EE UU que prohíba la importación de los productos de la compañía de la manzana.

Por lo general, el verano trae consigo una disminución de la actividad. No fue el caso en el que acaba de concluir. A principios de agosto, el Tribunal regional de Düsseldorf lanzó la orden de paralizar la comercialización en Alemania de la tableta Samsung Galaxy Tab 10.1. Fue una derrota parcial de la estadounidense, que pretendía vetar la tableta asiática en todo el continente. El jueves, la justicia australiana ha hecho lo propio en su país. En Holanda, Apple demandó a Samsung por 10 supuestas infracciones en otros tantos elementos de diseño de los móviles Galaxy. La corte holandesa responsable del caso las desestimó todas. Salvo una, la que se refería al modo en que los modelos Galaxy S, SII y Ace, cuando mueven el scroll en la aplicación de galería fotográfica. Esa única violación de patente sirvió a Apple para paralizar las ventas de esos terminales en el país, aunque da un plazo para corregir esta infracción antes del 14 de octubre. En septiembre, Samsung presentaba una denuncia en Francia...

Lluvia de demandas

No es esta la única guerra de patentes que se da en el cruel negocio tecnológico. En la actualidad, Oracle le reclama a Google 850 millones por la supuesta infracción de patentes y copyright de la tecnología Java que usa el sistema operativo Android. El juicio se está celebrando en la actualidad. Kodak se ha enfrentado a Apple y a Research in Motion (Blackberry) por una supuesta violación de patentes en la tecnología usada para la vista previa en las pantallas de los dispositivos. De hecho, poseer una patente se ha convertido en un activo tan preciado, que En estas circunstancias, el interés por las compañías que poseen muchas patentes, como Alcatel-Lucent, InterDigital, (además de las ya citadas) se ha disparado.

¿Para qué quieren las empresas tantas patentes? En principio, primero, por una función defensiva. Por ejemplo, Google tenía muy pocas patentes y podrá usar las incluidas en el portfolio de Motorola Mobility para hacer frente a las demandas por violación de la propiedad intelectual que otras compañías han presentado contra el buscador y otros partners que usan el sistema operativo Android. En otros casos, la compra de patentes puede tener como objetivo el mantener una agresiva política de demandas contra rivales por violación de la propiedad intelectual y así frenar el posible lanzamiento de nuevos productos. También está la opción de adquirir patentes para su posterior explotación a través de la comercialización de licencias y el cobro de royalties.

Mercado disputado

El mercado de los smartphones está en juego. Según los datos de iSupply, Apple vendió 38,98 millones de unidades en los seis primeros meses del ejercicio en todo el mundo, lo que supone un incremento del 142% y una cuota de mercado del 18,4%. Este crecimiento es imponente, pero queda deslucido si se compara con los de la firma asiática. Samsung septuplicó sus ventas en el mismo periodo hasta 32,2 millones de terminales, lo que le da el 17,8% del mercado. Ambas compañías se han beneficiado del retroceso experimentado por el otrora líder del mercado, Nokia. El fabricante finés sigue siendo el líder en el mercado de teléfonos inteligentes en 2011, con una cifra total de 40,9 millones en el primer semestre. En el segundo trimestre estanco, sin embargo, ha caído hasta la tercera posición global, con un total de 16,7 millones de unidades, frente a las 20,34 y 19,6 millones de Apple y Samsung, respectivamente. El negocio de las tabletas alcanzará los 60 millones de unidades este año, según las previsiones de IHS. De esta cifr, Apple copará 44,2 millones de unidades