Ahora está en 55

Portugal quiere aumentar la edad mínima de prejubilación hasta los 57 años

Del lado fiscal se esperan cambios en la estructura del IVA, así como la supresión de exenciones para desgravar en las declaraciones de la renta.

El Gobierno portugués prevé en su proyecto de presupuestos para 2012 un incremento de la edad mínima para la jubilación anticipada, que pasará de 55 a 57 años con el objetivo de garantizar el sostenimiento del Estado. También aumentara hasta 32 el número de años de cotización a la Seguridad Social exigidos para cobrar una pensión, según el borrador presupuestario que será presentado la semana próxima al Parlamento y cuyo contenido divulgaron hoy varios medios lusos.

El retraso de la edad a la que se puede solicitar la prejubilación forma parte de la batería de medidas planteadas por el Ejecutivo conservador luso para recuperar la confianza de los inversores, reducir el déficit público y recolocar al país en la senda del crecimiento. Tal y como ya anunció el primer ministro, Pedro Passos Coelho, su Gobierno recoge en estos presupuestos "medidas de austeridad adicionales", concretadas en reformas y recortes más amplios de lo previsto inicialmente para contrarrestar los desvíos encontrados en las cuentas del país, superiores a los 3.000 millones de euros.

Parte de estas reformas no aparecen siquiera en el acuerdo alcanzado con la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional el pasado mes de mayo a cambio del rescate financiero de Portugal, que recibirá 78.000 millones de euros en préstamos durante los tres próximos años. El proyecto presupuestario, que será sometido a votación en noviembre, modifica, asimismo, los cálculos de la pensión, que se verá reducida anualmente en un 6 por ciento por cada año -no por meses como hasta ahora- que le falte al solicitante para cumplir los 65.

Los recortes del gasto público que incluye también el presupuesto afectarán a todos los ministerios sin excepción, los cuales podrían ver reducido en torno a un 8 por ciento su presupuesto actual. Otros ajustes irán dirigidos a las empresas públicas y a los gobiernos regionales y municipales, que verán limitadas las nuevas contrataciones y su endeudamiento. Los expertos y la prensa también especulan con la posibilidad de que los presupuestos para 2012 reduzcan a la mitad lo que cobran los funcionarios por cada hora extra trabajada.

Del lado fiscal se esperan cambios en la estructura del IVA, así como la supresión de exenciones para desgravar en las declaraciones de la renta. Uno de los puntos polémicos del proyecto presupuestario es el que hace referencia a Madeira, región autónoma en la que se encontró a finales de agosto en sus cuentas públicas un "agujero" de más de mil millones de euros y sobre la que se incrementarán los controles estatales para evitar desvíos similares.

Los ajustes planteados por el Ejecutivo luso en sus presupuestos para 2012 se añaden así a los sucesivos programas de recortes presentados en Portugal desde marzo de 2010. Desde entonces se han aprobado cuatro Planes de Estabilidad y Crecimiento -obra del anterior Gobierno, de signo socialista- e introducido decenas de medidas de ajuste económico, la mayoría de ellas fiscales, como incrementar el IVA de la electricidad y la luz o imponer un impuesto extraordinario a la paga de Navidad.

El objetivo de todas estas reformas es garantizar el cumplimiento de los compromisos firmados por Portugal con las instituciones internacionales, convertido por el Gobierno en el eje prioritario sobre el que se han elaborado los presupuestos para 2012.