A las alzas tributarias se añadirán recortes de empleo, siguiendo el ejemplo del Ayuntamiento de Parla

Los municipios preparan fuertes subidas de tasas para cuadrar sus presupuestos

Los ayuntamientos preparan una fuerte subida de tasas y recortes en el empleo para cuadrar las cuentas para el próximo año. Su delicada situación financiera, con los ingresos desplomados y sin capacidad para recurrir al endeudamiento en un gran número de casos, les va a obligar a elevar la presión fiscal a los ciudadanos, algo a lo que se habían negado de forma sistemática.

Dinero
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Entrada de vehículos, vados, uso de instalaciones deportivas, recogida de basuras, uso de la vía pública, consumo de agua, incendios o circulación de vehículos. Estas son solo algunas de las tasas que los ayuntamientos están rediseñando para tratar de cuadrar los presupuestos para 2012. Algunas de estas tasas son nuevas, mientras que otras ya existían y lo único que están tratando de hacer los municipios, tal y como reconocen fuentes de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), es hacer uso de uno de los mecanismos que les queda para elevar los ingresos dentro del margen que les permite la ley. Esta establece que las tasas deben reflejar el coste real del servicio que se presta, algo que no se producía hasta este momento.

Durante los años del boom inmobiliario, los ayuntamientos han cobrado muy por debajo de su precio real servicios como el abastecimiento y saneamiento del agua, la recogida de basuras o el uso de las instalaciones municipales. Esa merma era compensada de sobra por los ingresos de la construcción, procedentes del impuesto sobre bienes inmuebles (IBI) y el impuesto sobre construcciones, instalaciones y obras (ICIO). Entre ambos suponían más del 20% de los ingresos municipales en 2008, último dato disponible. Ese porcentaje ha disminuido de forma dramática con el pinchazo de la burbuja inmobiliaria y va a obligar a los ayuntamientos a volver la mirada a las tasas como la principal fuente de ingresos.

El ayuntamiento pionero en el uso de esta estrategia fue Madrid, que restableció en 2010 la tasa de basuras, hasta ese momento incluida en el recibo del impuesto de bienes inmuebles. La grave situación financiera del ayuntamiento (es el más endeudado de toda España, con 6.819 millones de euros, el 18% del total) y la inversión realizada en el sistema de recogida y gestión de basuras, en torno a 500 millones, fueron las justificaciones esgrimidas por el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, para su restablecimiento. Con esta tasa, Madrid recauda 169 millones al año.

Los aumentos son generales y afectarán a recogida de basura, consumo de agua o el uso de instalaciones municipales

Y detrás de Madrid van la gran mayoría de ayuntamientos, asfixiados por sus problemas de tesorería, acrecentados además por los créditos contraídos con el ICO para reducir la deuda que acumulan con los proveedores. El presidente del ICO, José María Ayala, desveló ayer que ya se han inyectado 500 millones de euros a 200 municipios españoles para pagar facturas anteriores al 30 de abril a pymes y autónomos. Se trata tan solo de un 14,5% de los fondos disponibles (3.400 millones) en la línea ICO.

En este escenario, el concejal de Hacienda de Soria, Luis Rey, anunció que se revisarán al alza todas las tasas municipales y que se crearán otras dos nuevas por la inscripción en pruebas selectivas o la expedición de documentos públicos.

Entre los servicios que se estaban cobrando por debajo de su coste real sobresalía el del agua. La tarifa media para uso doméstico en España es de 1,45 euros por metro cúbico, muy por debajo de lo que se paga en Copenhague (6,42), París (2,99) o Londres (2,32). Consciente de ellos, algunos consistorios han optado por elevar el coste del servicio. El ayuntamiento de Torrelavega (Cantabria) ha modificado la tasa de agua y alcantarillado, estableciendo cinco tramos para penalizar el consumo excesivo, y también ha creado una nueva tasa para cobrar todas las actuaciones que realice el cuerpo de bomberos. Incluso algunos municipios han optado por subir el IBI, algo que se había evitado hasta el momento. El Ayuntamiento de Palma de Mallorca ha anunciado la creación de un tipo específico para bancos y grandes superficies. El recibo para estos contribuyentes subirá en 2012 el doble que para el resto.

Pero esos aumentos de tasas no servirán por sí solos para calmar la asfixia financiera y tendrán que venir acompañados de ajustes de empleo para rebajar los costes de personal, que en algunos casos supone hasta el 50% de los gastos. El más sonado ha sido el de Parla (Madrid), cuya deuda supera ya los 180 millones de euros, lo que ha obligado al ayuntamiento a presentar un ERE para despedir a 190 trabajadores. No es el único. El municipio grancanario de Gáldar también está negociando, pese a la oposición de los sindicatos y las protestas de los ciudadanos, un ERE para rebajar la plantilla en 141 efectivos. "Me pueden tratar de todo, pero este ayuntamiento debe salir adelante. Cuando llegué al cargo en 2007 había 533 empleados, ahora hay 401 y se tienen que quedar en 300" recalcó la semana pasada el alcalde de Gáldar, Teodoro Sosa.

Y el siguiente eslabón que se puede romper es el de los interinos. El Ayuntamiento de Barcelona está negociando un nuevo convenio colectivo, en el que los 1.500 contratados laborales e interinos no tienen asegurado su futuro. Desde UGT de Andalucía advierten que en los próximo meses podrían ser despedidos hasta 25.000 trabajadores.

Valencia pierde nota

La agencia de calificación Standard & Poor's rebajó ayer el rating a corto plazo (de A-1 a A-2) y a largo plazo (de A a A-) de la Comunidad Valenciana, "por retrasar medidas de recorte de gasto en la primera mitad de 2011 y porque excederá los objetivos de déficit este año".