Telecomunicaciones

Vodafone pide al nuevo Gobierno que acabe con el afán recaudatorio

Respalda la propuesta de la CE de reducir el precio de las redes de cobre y vuelve a criticar la tasa que se paga a RTVE

El presidente de Vodafone España, Francisco Román, pidió ayer al nuevo Gobierno que salga de las Elecciones Generales del 20 de noviembre que evite dar "sorpresas" en el sector de las telecomunicaciones y acabe con la "voracidad recaudatoria" que la industria ha tenido que afrontar en los últimos tiempos. El directivo dijo que el sector de telecos es "razonablemente estable en lo institucional" y hay que "darle continuidad, estabilidad y evitarnos sorpresas y voracidad fiscal".

Además, dijo que esta industria nunca pide ayudas públicas, lo que pide es que le dejen trabajar y "que el marco sea predecible y que haya seguridad jurídica", agregó. Román declaró que no se trata de ordeñar la vaca, sino de propiciar la creación del ecosistema que es fértil para todos". El responsable de Vodafone España afirmó que hay que ver al sector de telecomunicaciones como "clave para el progreso económico y no con la voracidad recaudatoria de quien ve que mueve mucho dinero". Román, que recordó las fuertes inversiones que año a año hacen las operadoras, criticó que las telecos estén gravadas con un 0,9% de sus ingresos para sostener la eliminación de la publicidad en TVE.

En términos de operaciones en el sector, Román afirmó que actualmente no hay competencia en los contratos públicos del sector. El directivo indicó que el 80% de los contratos de servicios de telecomunicaciones de las Administraciones públicas los gana Telefónica y el porcentaje sube al 90% en el caso de la Administración central. En su opinión, el problema de los concursos públicos es que las peticiones de la Administración son de bloques completos de servicios, lo que hace que prácticamente solo pueda pujar "el operador incumbente".

En relación a la propuesta de Bruselas de reducir el pago de las redes de cobre como medida para impulsar la inversión en nuevas infraestructuras, Román defendió la idea y consideró que fomenta el equilibrio, a la vez que la competencia. El ejecutivo dijo que en España se debería eliminar el límite de hasta 30 megas que pesa sobre la obligación impuesta a Telefónica para proporcionar un servicio mayorista de acceso indirecto de banda ancha.

Con respecto a la subvención de terminales móviles, Román insistió en que el actual modelo no es sostenible y se debería dedicar este dinero a otro tipo de inversiones, puesto que los ingresos en el sector están cayendo mientras que el esfuerzo de los operadores para competir cada vez es mayor.