Las casas rurales se suman a la bonanza del turismo con un 6% más de ventas
El turismo probablemente sea el único sector económico que recordará 2011 como uno de los mejores años de los últimos tiempos. Impulsado en gran medida por la buena campaña estival, que se ha beneficiado de factores exógenos (primavera árabe e inestabilidad económica en Grecia), los grandes destinos españoles recibieron hasta agosto 39,9 millones de extranjeros, un 8% más que en el año anterior.
Pese al predominio del hotel como tipo de establecimiento preferido por las llegadas, las casas rurales han ahondado en la tendencia de crecimiento que venían experimentando en los últimos años. Solo en agosto se registraron 1,7 millones de pernoctaciones en este tipo de locales, un 2,5% más que en el mismo mes de 2010, según datos del Instituto de Estudios Turísticos. El crecimiento conjunto para el periodo julio-agosto asciende al 6%, con un grado de ocupación elevado para este subsector: 73%.
El impulso del turismo rural, además, se ha nutrido de las estancias de clientes no residentes en España, que han aumentado su presencia un 17% (frente al leve decrecimiento de los turistas nacionales del 0,1%).
Esta forma de ocio viene creciendo a buen ritmo desde hace años. Cada vez son más los que optan por retirarse al campo, ya sea en escapadas de fin de semana o como opción vacacional. Los motivos son también, según los huéspedes, variopintos: desde la búsqueda de tranquilidad hasta la necesidad de ahorro, pasando por el reencuentro con los sabores de la tierra y con paisajes singulares.
La oferta de este tipo de alojamientos se ha triplicado en la última década, pasando de las 43.000 plazas de 2001 a las actuales 144.000, según datos del INE. El tirón de la demanda, así como el positivo efecto en las economías locales, hacen pensar que la tendencia seguirá al alza. Con todo, las cifras de las casas rurales siguen muy por debajo de los apartamentos, la modalidad no hotelera más popular entre los turistas. Más de 10 millones de clientes eligieron este tipo de establecimiento en agosto, superando en un 6% los registros del año pasado.
Castilla y León y Asturias, focos del alza
La comunidad autónoma preferida en los alojamientos de turismo rural fue Castilla y León, con 274.666 pernoctaciones, un 6,8% más. Le sigue Asturias, pese a haber caído allí la demanda este verano un 4,2%.Los turistas extranjeros, sin embargo, prefieren las regiones que más frecuentan, esto es: Islas Baleares. La alta ocupación registrada en verano ha propiciado también un crecimiento de los precios medios, que se elevan un 1% interanual. La estancia media, por su parte, se ha situado en los 4,4 días de promedio, con el máximo en Canarias (7,12) y el mínimo en Madrid (2,6).