Es el quinto mercado mundial por volumen

Los fabricantes de automóviles prefieren el sol de Brasil

Durante la última semana se han anunciado más de 5.000 millones de euros en inversiones en aquel país. Los fabricantes chinos y gigantes como el Grupo VAG y Renault-Nissan levantarán nuevas fábricas en un mercado que no para de crecer.

El gobernador de Río, Sergio Cabral, bromea con el presidente de Renault-Nissan Motor Carlos Ghosn en la presentación de la estrategia del grupo automovilístico en Brasil.
El gobernador de Río, Sergio Cabral, bromea con el presidente de Renault-Nissan Motor Carlos Ghosn en la presentación de la estrategia del grupo automovilístico en Brasil.

Poco a poco los principales fabricantes comienzan un particular éxodo hacia tierras brasileñas. No es para menos, ya que, a parte de sus evidentes atractivos, Brasil ofrece unas condiciones idóneas para el desembarco de los gigantes del automóvil: mano de obra barata, crecimiento económico continuado y el hecho de ser el quinto mercado mundial de automóviles por volumen. En los últimos años, el crecimiento de las ventas no ha bajado de los dos dígitos. Pero también influye la decisión del Gobierno brasileño de elevar en un 30% los impuestos a aquellos vehículos que no sean producidos al menos en un 65% en Brasil o en alguno de los países del Mercosur.

La última empresa que ha decidido trasladarse ha sido la china JAC Motors, el segundo fabricante más importante de China, que invertirá cerca de 400 millones de euros en levantar una fábrica para producir coches de precios reducidos. En concreto, unos 100.000 al año desde 2014, y se ubicará en el estado de Bahía. La china tendrá como socio al empresario brasileño Sergio Habib y su empresa SHC, que ya distribuye sus coches en el país a través de 40 concesionarios y que aportará la mayor parte del capital necesario para culminar el proceso, el 80%, dejando el 20% restante a JAC Motors. Habib, hace ya 20 años, también introdujo a la francesa Citröen en Brasil.

Otra china, Chery, comenzó en julio la construcción de una planta en Jacareí, Sao Paulo, con un coste aproximado de 350 millones de euros.

Pero no sólo las chinas dan el paso a la producción en Brasil. El mandamás de la alianza Renault-Nissan visitaba, Carlos Ghosn visitaba Brasilia el pasado fin de semana y afirmaba que "Brasil será el segundo mercado de ambas marcas a final de año". La cuota de mercado de la alianza es del 6,5%, y espera que llegue al 13% en 2016. Días después, se conocía que Nissan está dispuesta a invertir más de mil millones de euros en una fábrica de montaje cerca de Río de Janeiro, que será capaz de producir 200.000 vehículos al año y dará trabajjo a 2.000 personas. Su apertura está prevista para 2014.

A Nissan, además de los lazos que unen a Ghosn, natural de Porto Velho, con el mercado brasileño, también le influye la fortaleza del yen, que está originando un bocado a los beneficios de los productores japoneses. El jefe de operaciones de Nissan ha calificado la coyuntura de "muy grave". Su socia Renault también invertirá algo más de 200 millones para ampliar la producción en su fábrica de Curitiba, hasta llegar a las 380.000 unidades al año a partir de 2013.

En este mercado creciente, no podría faltar el mayor fabricante europeo. Volkswagen anunciaba hace pocos días que invertirá 3.400 millones hasta 2016. Su consejero delegado, Martin Winterkorn, aseguraba que "Brasil es uno de los mercados de futuro más importantes del consorcio".

Apenas en una semana, el total de inversiones que se han anunciado se elevan a más de 5.000 millones de euros. Y no serán las últimas.