De nuevo cartas enviadas por José María Ruiz-Mateos dejan en evidencia su actuación

Solicitan al juez el registro del domicilio de Ruiz-Mateos

Los abogados de los inversores que compraron pagarés de Nueva Rumasa han solicitado el registro del domicilio de José María Ruiz-Mateos. Los letrados se basan en las cartas enviadas por la empresa tienen remitente en el citado domicilio.

El despacho Martínez-Echevarría, que representa a los más de 300 afectados por los pagarés emitidos por empresas de Nueva Rumasa que presentaron querella contra la familia Ruiz-Mateos por posible fraude, ha solicitado al juez Pablo Ruz de la Audiencia Nacional el registro del domicilio de la familia Ruiz-Mateos, en la urbanización madrileña de Somosaguas.

La representación legal de los afectados argumenta la necesidad de la medida aludiendo a una reciente carta que José María Ruiz-Mateos ha enviado a los inversores. En ella el fundador de Rumasa defiende el traspaso de las empresas de Nueva Rumasa a la sociedad Back in Business, controlada por el mismo equipo de personas que se hizo con Marsans y que procedió a su liquidación.

El despacho que representa a los afectados por los pagarés indica que las cartas enviadas están remitidas desde el domicilio familiar de los Ruiz-Mateos, lo que supone que es ahí donde se encuentra la información que afecta a sus representados; y que es desde el chalet de Somosaguas, en la calle Alondra, desde donde parece que realmente se está dirigiendo Nueva Rumasa, a pesar de la supuesta venta comunicada. Por lo tanto "se hace estrictamente necesaria una entrada y registro en el mismo", solicita el bufete.

El envío de cartas por parte de José María Ruiz-Mateos a afectados o bancos financiadores de sus compañías ha resultado ser un boomerang para la defensa de los intereses del empresario jerezano. El pasado mes de marzo Ruiz-Mateos entregó a los medios de comunicación cartas que había enviado al presidente de Santander, Emilio Botín, pidiendo apoyo financiero para sus empresas, en un intento de derivar responsabilidades a la banca. Pero en las mismas cartas Ruiz-Mateos dejaba en evidencia que al tiempo que sus empresas emitían pagarés para que el grupo acometiera compras, admitía a los bancos a los que escribía que los tiempos no eran apropiados para llevar a cabo adquisiciones.

El juez Pablo Ruz citó ayer a declarar como imputados, entre el 18 y el 19 de octubre, a José María Ruiz-Mateos, su mujer, sus seis hijos varones y un sobrino por los presuntos delitos de estafa, insolvencia punible y administración desleal en las empresas de Nueva Rumasa.

En un auto publicado ayer, el magistrado del Juzgado Central de Instrucción número 5 también eleva de 13 a 30 millones la fianza que deberá depositar la familia Ruiz-Mateos para hacer frente a las posibles responsabilidades pecuniarias que les exigen los inversores en pagarés. El patriarca de la familia Ruiz-Mateos, su mujer, Teresa Rivero, y sus hijos Zoilo y Álvaro deberán ser los primeros en comparecer ante el juez, el día 18; el resto de la familia y uno de los sobrinos, Zoilo Pazos Jiménez, han quedado citados para el 19.