Premium. Salón de Fráncfort

La verdadera locomotora alemana usa neumáticos

El poder germano se sustenta en sus empresas automovilísticas y Fráncfort es su escaparate

La calidad de los automóviles germanos es de sobra conocida en todo el mundo, tanto que es el mejor antídoto contra la recesión; durante el primer semestre del año Audi vendió en todo el mundo un 19% más que en 2010, BMW subió un 17% y Mercedes-Benz creció un 9%. La expansión del mercado chino tiene mucho que ver en estos resultados, así como con la incesante ofensiva de nuevos productos.

La estrella del grupo Volkswagen fue el Up!, un pequeño utilitario que llegará a final de año. Mide solo 3,54 metros y aun así ofrece un interior amplio. Con este modelo debutará también una nueva generación de motores de gasolina de tres cilindros con 60 CV y 75 CV de potencia. Sobre esta base se ofrecerá también una versión alimentada con gas de 68 CV y una eléctrica que podría llegar en 2013.

Audi desveló su nueva oferta de berlinas deportivas, formada por los S6 y S6 Avant (V8 de 420 CV), S7 Sportback (V8 de 420 CV) y S8 (V8 de 520 CV). BMW, por su parte, expuso prototipos eléctricos, la renovada Serie 1 y la nueva generación del M5; si el anterior con motor V10 rendía 500 CV, ahora el V8 biturbo con inyección directa y Valvetronic alcanza 560 CV. Así es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 4,4 segundos y de 0 a 200 km/h en 13 segundos. Las recuperaciones prometen ser instantáneas y la velocidad máxima está autolimitada a 250 km/h, pero si el cliente paga por la opción Driver's Package, podrá alcanzar los 305 km/h.

No obstante, el protagonista principal en cuanto a deportivos fue el nuevo Porsche 911, que ya va por la séptima generación. Ya se sabe que este automóvil es un icono del diseño y que por tanto las líneas maestras de su carrocería se mantienen casi intactas. En estos tiempos de limitaciones de velocidad y emisiones, la marca ha tratado de hacerlo "socialmente responsable", reduciendo consumos y emisiones (más adelante habrá una versión híbrida).

No obstante, los motores seis cilindros boxer son más potentes, el interior es nuevo, el coche es más ligero y estrena caja manual de siete marchas, para los que no quieran el sensacional cambio PDK de doble embrague. También hay algo más de espacio en las pequeñas plazas traseras gracias al aumento de la distancia entre ejes.

Nuevo mercado para Jaguar

El nuevo C-X16 ha compartido protagonismo con el Porsche, tanto por su belleza como por lo novedoso de su posicionamiento comercial. De momento, el Jaguar compacto es un prototipo pero pronto será un modelo de serie que se venderá a partir de unos 60.000 euros. Sus rivales serán coches como los BMW Z4, Mercedes SLK o Porsche Cayman. Mide 4,45 metros y en su diseño se adivinan rasgos del mítico Jaguar E de los años sesenta, el paradigma de los deportivos de la marca. No hay datos sobre los propulsores que empleará, pero el prototipo lleva un 3.0 V6 sobrealimentado por compresor de 380 CV combinado con un motor eléctrico de 95 CV. También parece confirmada una versión descapotable.

En Fráncfort los cabrios que más han llamado la atención han sido el Mercedes SLS Roadster y el Ferrari 458 Spider. El primero es la versión convertible del SLS con puertas de apertura vertical y emplea una tradicional capota de lona. El italiano, en cambio, prescinde del techo textil para incorporar un sistema que repliega el techo en la parte trasera. Otra gran novedad con motor Ferrari bajo el capó ha sido el Kubang, el nuevo SUV de Maserati. Desde que Porsche lanzó el primer Cayenne en 2001 se ha hablado de un posible Maserati SUV, aunque la idea de un tercer modelo para la gama se comenzó a gestar tras la toma de control de Chrysler Group por parte de Fiat Auto. Tenían el nuevo Jeep Grand Cherokee, que incluso cuenta con una versión deportiva completamente orientada al asfalto, como es el SRT-8. Sobre esa base se ha desarrollado el Kubang, que por supuesto llevará su propio motor fabricado en las instalaciones de Ferrari (como todos los motores de Maserati). Al parecer, aprovechará una mecánica de nuevo desarrollo (¿quizá un V6 turbo?) y también montará una caja automática de ocho velocidades. Respecto a la colaboración con Jeep, los responsables de la firma de Módena insisten en que tanto las suspensiones como los frenos, el comportamiento y las prestaciones serán propias de un Maserati. El modelo expuesto es un prototipo, pero es evidente que está muy cerca del de producción. En cuanto a los coches que puede comprar el gran público, hay que destacar la novena generación del Honda Civic, que mantiene los rasgos básicos del modelo actual. De momento, solo estará disponible con cinco puertas, y como en el modelo anterior, las manillas de las puertas traseras están ocultas para potenciar la imagen de cupé. Ha mejorado mucho en comodidad e insonorización y el avanzado interior ha recibido numerosos cambios. Estará a la venta en enero de 2012. Otro modelo con nombre histórico es el Malibú de Chevrolet, cuya anterior generación no se vendió en Europa. La nueva sí, aunque habrá que esperar un año aproximadamente para verlo en las calles. Es una berlina de 4,85 metros de largo que será una alternativa a coches como el Citroën C5 o el Ford Mondeo y que contará con mecánicas diésel y gasolina. Directo al epicentro de la demanda actual va el Mazda CX-5, un SUV compacto que competirá con superventas como el Nissan Qashqai o el Ford Kuga. Se podrá comprar con tracción delantera o total y su precio básico rondará los 25.000 euros.

Monoplazas urbanos

El coche urbano ideal es uno de los grandes retos de los diseñadores actuales, y nada menos que tres marcas coincidieron al presentar tres prototipos eléctricos parecidos y con algo de scooter: el Audi Urban Concept, el Opel Rak e (en la imagen) y el Volkswagen Nils. Si los dos primeros ofrecen dos plazas, con la segunda más pequeña y detrás del piloto, el VW es un estricto monoplaza. Todos destacan lo divertido de su conducción y según Nick Reilly, de General Motors Europe, el suyo es "el coche del euro", porque ese es el coste en electricidad necesario para recorrer 100 km.

Elegancia felina para futuros Ford

Ford Evos. La evolución del 'kinetic design'

Este prototipo no anticipa ningún modelo de serie ni un futuro cupé, como pudiera parecer. Su objetivo es destacar hacia donde va el diseño de la marca (la evolución del kinetic design, el estilo actual) y explorar nuevas tecnologías. Según Martin Smith, han buscado que resulte "identificable, aspiracional y premium". Smith es un veterano diseñador (el Audi Quattro de 1980 es una creación suya) y el responsable máximo del estilo de los actuales Focus, Kuga o Mondeo.

D. Kuzak, vicepresidente de desarrollo global de producto, declaró: "Este concepto une tres elementos claves que se encuentran en el núcleo de nuestra estrategia mundial: excelente diseño, tecnologías inteligentes y el liderazgo de la economía de combustible". Para ello el Evos es un híbrido enchufable a la red eléctrica.

Mientras que los productos de hoy en día de Ford permiten muchas opciones de personalización, la conectividad que ofrece el Evos facilitarán elevar esta experiencia a un nivel muy superior.

Así será el sustituto del Defender

Land Rover DC100 Sport. Creado para la aventura

El Land Rover Defender es un auténtico fósil viviente, ya que en esencia es el mismo Land Rover que se presentó en 1948. Ha sido actualizado a lo largo de los años, pero se considera un icono del diseño automovilístico. Por eso es tan difícil buscarle un sucesor, y ese es el objetivo del DC100 (Defender Concept), servir de base para el modelo de serie que llegará en 2015.

En Fráncfort se expusieron dos versiones, uno con carrocería cerrada en color gris y otro descapotable amarillo (en la imagen). En el diseño han tratado de primar las líneas rectas tanto en el interior como en el exterior. En cuanto al comportamiento, el objetivo es que siga siendo un todoterreno puro, y para ello incorpora cabrestante eléctrico, grandes neumáticos de relieve muy marcado o tecnologías tan avanzadas como el escáner llamado Terrain-i, que avisa de obstáculos en el terreno y propone trazadas alternativas. Otro sistema disponible es el Terrain Response, para adaptarlo a cada tipo de terreno (ya en los Land Rover de calle).

El monovolumen más deportivo

Peugeot HX1. Híbrido diésel con 300 CV

La firma francesa suele destacar por la audacia de sus prototipos, y el HX1 es otro buen ejemplo de ello. Se trata de un monovolumen deportivo de casi cinco metros (4,97) pero muy bajo para lo que suele ser habitual en este tipo de vehículos (1,37 metros). Se ha buscado una máxima eficacia aerodinámica para reducir el consumo, y por eso en lugar de retrovisores lleva microcámaras.

Como concesión a la espectacularidad que siempre se espera en un vehículo de este tipo, tanto las puertas delanteras como las traseras se abren hacia arriba. Los materiales interiores empleados son de primera, incluyendo madera de fresno, cuero, metal cepillado o mármol de Carrara. El sistema de propulsión es una planta híbrida denominada Hybrid4 de 299 CV. Emplea un motor de gasóleo 2.2 HDI que actúa sobre el eje delantero y otro eléctrico (95 CV y batería de ion-litio enchufable) para el trasero. Con todo ello puede lograr un consumo de tan solo 3,2 litros a los 100 km.