Educación a distancia

Adaptarse en la distancia

La enseñanza por correo se digitaliza y amplía su oferta

Marisol Arzas lleva dos años intentando aprobar una oposición para auxiliar de la Generalitat de Cataluña dada su precariedad laboral. Probó suerte en exámenes de diferentes Administraciones pero, o bien no superaba la primera fase o se quedaba en la última. "Fue hace seis meses cuando tomé la decisión de prepararme a conciencia y para ello consideré imprescindible acudir a un centro de estudios especializado que, además, me diera la posibilidad de formarme online, pues por distancia geográfica no podría asistir a clases regularmente", reconoce.

El caso de Marisol no es único. La actual recesión está propiciando que muchas personas se interesen en seguir preparándose o dar un giro a su vida profesional gracias a las facilidades que aportan los cursos de formación a distancia y online. El perfil del estudiante que accede a ellas es el de una mujer, con una edad media que se sitúa entre los 21 y los 35 años, y con una titulación media-alta. La mayoría busca prepararse para un trabajo, reciclarse para adecuarse a las necesidades de su empresa o, simplemente, promocionarse en ella.

De esta manera, en estos últimos años han proliferado pequeñas empresas que ofertan estudios a distancia, másteres o seminarios sobre temas muy diversos y con una metodología muy similar. Hay, sin embargo, centros de enseñanza con tradición en el sector de la formación que siguen siendo un aval en este campo, pero que la competencia de los pequeños ha obligado a renovarse y, en muchos casos, a diversificar su oferta. Conscientes de ello, han explorado y detectado las necesidades formativas que han ido surgiendo en el mercado y, por eso, ofrecen cursos y titulaciones que, ya sea con carácter oficial o privado, se demandan en la actualidad tanto para la formación de desempleados y trabajadores como para satisfacer las más diversas habilidades o aficiones.

Este es el caso de las empresas de educación a distancia CCC y CEAC, en las que a su diversidad de asignaturas tradicionales (turismo, educación infantil, guitarra e inglés...) han añadido una notable oferta adicional que abarca desde cursos de idiomas, música o creación de imagen por ordenador hasta temas empresariales. CCC, por ejemplo, imparte en la actualidad más de 200 cursos a distancia y online. Además, colabora con universidades y otras instituciones en España, Holanda y Suiza para el desarrollo de programas de formación y perfeccionamiento, disponiendo de más de cien planes de estudio.

Un claro síntoma de que los tiempos han cambiado se refleja en las preferencias que sus alumnos muestran a la hora de elegir las materias en las que desean profundizar. Según datos del centro, en enero de 2011 aquellos relacionados con el área sanitaria crecieron un 18% respecto a la misma fecha del año anterior, al igual que la formación profesional. "Este auge se ha debido, principalmente, a las grandes perspectivas de empleo que genera este sector en momentos como el actual", subraya Rosa Iglesias, directora pedagógica de CCC.

Del mismo modo, escuelas que tradicionalmente focalizaban su acción en un solo aspecto de la enseñanza, como Adams, dedicada principalmente a ofertar cursos a personas interesadas en preparar oposiciones, toman la determinación de dar un paso más. Así, tras 50 años dedicados a la actividad docente, el centro de estudios Adams ha decidido actualizarse para adecuarse a la nueva realidad y ha introducido cambios y mejorado la interactividad de sus programas con vídeos didácticos editados por el propio profesorado de la escuela.

"Entendemos que lo que está en el texto, si se complementa o se apoya con un vídeo, se asimila mejor", reconocen. Otro de los aspectos que recalcan les diferencia del resto es el material didáctico que ofrecen a sus alumnos. "El pasado año publicamos 222 libros de edición propia porque consideramos de vital importancia poner a disposición de quienes confían en nosotros los mejores medios", afirman desde el centro.

Asimismo, los establecimientos docentes crean cursos a medida en función de las necesidades del cliente, como es el caso del Centro de Estudios Financieros (CEF), que se dedica a la preparación de disciplinas relacionadas con las finanzas. Así, después de tres décadas y más de 375.000 alumnos que han pasado por sus aulas, el CEF sigue siendo un referente en el mundo de la enseñaza dirigida a profesionales, dada su combinación de experiencia y bagaje formativo con una permanente adaptación al contexto histórico.

"Hay que reinventarse porque de nada sirve la experiencia si no es sometida permanentemente a nuevas fórmulas, contenidos y tecnologías acordes con la evolución de la sociedad", reconoce Arturo de las Heras, director general de CEF.

Desde el centro reconocen: "Hemos ampliado horizontes pasando de los estudios tradicio

nales o de impartir únicamente formación presencial a convertirnos en impulsores y pioneros en España de la enseñanza a distancia". Además, prosigue, "también hemos dado el salto de las disciplinas puramente financieras o jurídicas con las que arrancamos en nuestros inicios, a cubrir todo el espectro de gestión empresarial, como prueban la veintena de másteres y más de cien cursos y seminarios que configuran nuestra actual oferta educativa".

Como novedad y clara apuesta por la tecnología, el CEF ha puesto en marcha la Universidad a Distancia de Madrid (Udima), a través de la cual 13 de sus másteres son ya títulos oficiales al haber adquirido el estatus de universitario. "La clave para no perder terreno frente a la competencia radica en la mejora constante de la calidad de los cursos y la orientación permanente al alumno, además de promover iniciativas tendentes a la mejora continua de los materiales de los centros, su especialización, adaptación normativa y acreditación como forma de estar a la vanguardia de la enseñanza a distancia y e-learning", reconoce Jorge Azcárate, presidente de la Asociación Nacional de Educación a Distancia que, junto al Centro para la Innovación y Desarrollo de la Educación a Distancia (Cidead), trabajan por la calidad del aprendizaje a distancia cubriendo todo el abanico de necesidades de formación que pueda haber en el mercado.

A consecuencia de la crisis, la mayor parte de los centros decidieron poner en marcha planes de becas al 50% para, así, fomentar la formación con ayudas. "Los centros han procurado adaptarse a las necesidades de sus alumnos y gestionar las ayudas oficiales que puedan existir en cada caso, bien mediante convenios de colaboración, participación de fundaciones y otras entidades sin ánimo de lucro, proporcionando al alumnado las mayores ventajas".

"La alternativa es la búsqueda de fuentes de financiación subvencionadas o la obtención de becas privadas que permitan ofrecer la misma calidad a un mejor coste de matriculación para el alumno", concluye Azcárate.