La asamblea de la entidad guipuzcoana aprueba su incorporación a Kutxabank

Arranca la gran caja vasca tras sumarse Kutxa a la fusión con BBK y Vital

El arranque de la gran entidad de ahorro de Euskadi participada por las tres cajas vascas está en marcha tras la incorporación de Kutxa al SIP de BBK y Vital.

La asamblea de Kutxa, con el voto de favorable de 91 de de sus 100 consejeros generales, ha aprobado esta tarde su incorporación al proyecto de integración, mediante un SIP, en el que participan también BBK y Vital y que servirá para alumbrar Kutxabank, la cuarta caja y la octava dentro del sistema financiero español.

Se superó el listón. Los temores a que se frustrará el cuarto intento por configurar una gran caja vasca con un importante peso en el sistema financiero español, se han disipado esta tarde en San Sebastián. El cónclave de Kutxa, el que tumbó la integración con BBK a finales de 2008, se ha guiado por los mensajes de sus directivos y la realidad del mercado para dar luz verde al proyecto Kutxabank. La nueva entidad financiera, operativa a principios de 2012, estará presidida por Mario Fernández, presidente de BBK.

Sus activos sumarán 75.729 millones, el capital ascenderá a 2.000 millones y contará con 5.374 millones de fondos propios. Su red de oficinas superará las 1.300 oficinas y la plantilla se elevará a 9.000 personas. Sus accionistas, BBK con el 57%, Kutxa con el 32% y Vital con el 11% restante, sumaban unos beneficios conjuntos de 380 millones a finales de 2010.

El abono para clarificar los apoyos y aprobar la integración de las tres cajas vascas no ha sido fácil. Los gestores de BBK y Vital, cuyas asambleas autorizaron el viernes pasado el proyecto de fusión, sólo esperaban a que el cónclave de Kutxa adoptara una decisión similar. En su cuenta, tras las intensas negociaciones realizadas entre las diferentes sensibilidades políticas, el pacto con Bildu y el cierre del acuerdo con la mayoría sindical, solo cabía una fusión a tres. Así, los gestores de Kutxa, en una labor casi pastoral, se han empleado a fondo en las últimas semanas para que cale entre los agentes económicos, políticos y sociales de Guipúzcoa un mensaje donde la fusión era la protagonista. Es más. Han llegado a asegurar que Kutxa, en solitario, no tiene futuro.

BBK, mediante un comunicado, ha mostrado su satisfacción por el resultado de la asamblea de Kutxa, ya que la operación de fusión "permite a las Cajas adquirir un mayor tamaño, desde una privilegiada posición en materia de solvencia". Añade el máximo accionista de Kutxabank que la nueva entidad mantendrá un claro liderazgo en los territorios tradicionales y que tendrá como meta "el desarrollo económico de nuestro país [Euskadi] y su cohesión social". También que su labor será desarrollar un modelo de banca local, que implica cercanía, confianza, relación a largo plazo con personas y pymes con el objetivo de devolver "a la sociedad parte del beneficio recurrente obtenido".

El presidente de Kutxa, Xabier Iturbe, al término de la asamblea y en una declaración institucional, ha manifestado que la propuesta de fusión "no era sólo la mejor, sino la única opción posible para generar valor y riqueza para Guipúzcoa y los guipuzcoanos en el futuro". Ha abundado en este tema al señalar que la integración es la alternativa que permitirá a Kutxa cumplir con el compromiso de la obra social.

Un trámite formal

Superado el listón de la asamblea de Kutxa que permite el arranque de Kutxabank con las tres cajas en su accionariado, falta un trámite que en cualquier caso no impedirá su puesta en marcha. Los cónclaves de BBK, Kutxa y Vital, se reunirán de nuevo para aprobar las condiciones pactadas con Bildu. En el acuerdo cerrado con la formación soberanista con el objetivo de que la fusión naciera "con el máximo consenso social", según Mario Fernández, se han incluído capítulos relativos al blindaje del accionariado y a los recursos destinados a la obra social. Así se ha pactado que cualquier operación relativa a una alteración accionarial deberá ser refrendada por los consejos de administración y las asambleas generales de las tres cajas salvo que "fuera exigido por cualquier normativa aplicable o por otro organismo u administración pertinente". También que el 30% de los beneficios se destinen cada año a la obra social.