Fuerte caída de las cotizaciones

El precio de la uva enfrenta a sindicatos y bodegueros

Los viticultores de Rioja denunciarán a las bodegas que paguen por debajo de los costes de producción.

En 1999, el precio del kilo de uva alcanzó los 1,95 euros. En la vendimia de este año, lograr 0,70 céntimos es casi un sueño. Ante la brutal caída de las cotizaciones, los sindicatos agrarios han decidido sacar los colores a las bodegas que paguen por debajo de los mismísimos costos de producción. Así que formaciones como ARAG-Asaja publicarán en sus webs y revistas la lista de estas bodegas, para que los consumidores las penalicen en el mercado.

Si se atiende a las estimaciones de la Consejería de Agricultura autonómica, los costos de producción de un kilo de uva oscilarían en una banda entre 0,50 y 0,60 céntimos. Si se tiene en cuenta que el sector del vino supone el 15% del Producto Interior Bruto (PIB) de la Rioja, podrá calibrarse el impacto de esta debacle. Las bodegas aseguran que están sacrificando márgenes y los viticultores que pierden dinero. Cuando ambas partes sufren dificultades de este calibre, el acuerdo resulta extremadamente difícil.

En este tenebroso contexto, un gigante del sector, Bodegas Faustino, ha insuflado una brizna de esperanza. El grupo ha cerrado un acuerdo para comprar un tercio de la cosecha (más de 1,8 millones de kilos) de la cooperativa de Haro, la capital de los vinos de rioja, a un precio de 70 céntimos. Los viticultores esperan que cuada el ejemplo, pero no las tienen todas consigo. Cerca de 2.000 temporeros han llegado a La Rioja, que acaba de iniciar sus Fiestas de la Vendimia, para iniciar una recogida carente de ilusión.