Europa exige un mayor compromiso heleno para desbloquear el rescate

La 'troika' y Grecia alargan el contacto telefónico en busca de una salida

Las posiciones están alejadas, pero las dos partes están decididas a encontrar una salida. Por eso, la decisiva conferencia telefónica mantenida por la troika con el ministro de Finanzas griego, Evangelos Venizelos, podría prolongarse incluso varios días. La conversación de hoy "se produjo en un clima productivo y concreto", según un comunicado del Ministerio de Finanzas heleno. Mañana, la teleconferencia se retomará a las a las 16 horas GMT.

La conferencia telefónica entre representantes de la Unión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional (FMI) con el ministro de Finanzas griego, Evangelos Venizelos continuará mañana y "se espera que el miércoles se celebre una reunión ministerial en la que se anuncien las medidas", ha asegurado una fuente cercana a las conversaciones.

"Las negociaciones transcurrieron mejor de lo esperado y estamos cerca de alcanzar una solución", ha asegurado a la agencia Efe la misma fuente.

Y por el bien de Europa (y de las primas de riesgo de muchos países) no son pocos los que celebran que los contactos duren lo que tengan que durar mientras terminen en un acuerdo. En juego está la liberación de un nuevo tramo del rescate vital para evitar la quiebra de las finanzas helenas, pero los representantes de la llamada troika no están dispuestos a dar su brazo a torcer si Grecia no les convence antes de que cumplirá los pactado y hará las reformas necesarias para ello.

Por eso, una conferencia telefónica larga es incluso una buena noticia, porque significa que las dos partes están comprometidas con el acuerdo o, al menos, lo están intentando. En estos momentos, Europa no tiene intención de retirarse del rescate, pero se considera que la pelota está en el tejado griego, ya que fue este país el que rompió la baraja a principios de mes y se rebeló contra las exigencias impuestas para el rescate.

Dos semanas y media después de este plante, Grecia vuelve al punto de partida tras dar señales de que quiere volver al redil. El nuevo impuesto inmobiliario anunciado hace una semana es precisamente eso, una llamada de atención sobre sus renovadas intenciones de cumplir. Pero primero tiene que convencer a la troika de que logrará recaudarlo y que eso servirá para cumplir el déficit que le han exigido, algo sobre lo que existen muchas dudas. Si el impuesto no logra aplacar a sus interlocutores, se espera que Venizelos presente otras medidas que los conmuevan y permitan cerrar la conferencia telefónica con un acuerdo. Todo ello para que los representantes europeos, del BCE y del FMI puedan regresar a Grecia y cerrar el informe que dejaron abierto a principios de mes y que está llamado a desbloquear el último tramo de la ayuda.