Cita de la alta sociedad

Abelló celebra su 70 cumpleaños a orillas del Jarama con 300 invitados

El expresidente de Repsol, Alfonso Cortina, Ana Botella o Jaime de Marichalar, entre los asistentes.

Dos avezados paparazzis esperan en la entrada del restaurante La Quinta del Jarama la llegada de los 300 invitados al 70 cumpleaños de Juan Abelló. Un guardia de seguridad, con la banderita de España en la porra, les impide cordialmente la entrada al complejo. Disparan sin discreción ráfagas de fotos a todos los automóviles que a partir de las 21 horas comienzan a desfilar. La luna se deja ver a orillas del río Jarama e ilumina la llegada de Audis, Mercedes, Lexus y otros coches. Además de las de un par de autobuses. A pesar de ello, no hay luz suficiente para distinguir las caras de los que van dentro de los automóviles. Las potentes cámaras de los dos fotógrafos traspasan cristales tintados y cortinillas, alumbrando los rostros de los invitados al evento.

"Ese que ha pasado, ¿era Marichalar?", dice uno. El paparazzi comprueba las imágenes que ha tomado su cámara y... "¡Si!, es Marichalar... y va una mujer junto a el!... A la salida le podremos coger mejor... como no iba en un coche de lujo nos hemos relajado, pero le tenemos", comenta satisfecho. Los fotógrafos tratarán de vender las imágenes a la revista Hola. Trabajaran hasta cerca de las seis de la mañana.

Juan Abelló, una de las mayores fortunas del país, cumple años en diciembre. Pero ha adelantado la celebración al 14 de septiembre para hacerla coincidir con la de los cumpleaños del Duque del Infantado, Iñigo de Arteaga, y del señor Villamil, amigos y compañeros en épicas cacerías. Un cambio que permitió que los tres pudiesen soplar juntos las velas de su tarta de cumpleaños.

El empresario hizo su entrada al recinto en un Audi 8 blindado sobre las 20.30 horas. El restaurante, que ocupa una superficie de 15.000 metros cuadrados, con amplias zonas ajardinadas y tres edificios independientes, fue reservado en su totalidad para el evento. Una fiesta cuya factura rondara fácilmente los 200.000 euros.

Desde la Quinta del Jarama parece que alargando el brazo se puedan tocar los aviones que entran y salen del aeropuerto de Barajas. Al alzar la vista se divisa una torreta de un laboratorio cercano, Farmasierra. Una imagen que tras 70 años de verticalidad a Abelló quizás le trajese a la mente el recuerdo de sus tiempos de estudiante de Farmacia; o aquella época en la que asociado con un prometedor abogado, Mario Conde, comprara y vendiera compañías farmacéuticas nacionales iniciando un camino imparable hacia los consejos de administración de bancos y multinacionales.

Ahora Juan Abelló esta inmerso en la guerra por el control de una de las mayores petroleras del mundo, Repsol YPF. Junto con el presidente de Sacyr, Luis del Rivero, con el que ha tenido sus más y sus menos, pretende hacerse con el poder de la compañía aliándose con la mexicana Pemex. Los recientes movimientos accionariales en Repsol traen de cabeza a lo más granado de la banca y de la política: esta en juego "la españolidad" del grupo energético. Muchos se preguntan si el desenlace de esta batalla será similar al de la lucha por el control de Endesa, que acabo con la compañía española en manos de la italiana Enel. Curtido ya en mil batallas cotizadas, la de Repsol, que se prevé larga y cruenta, no impide que Abelló celebre por todo lo alto su cumpleaños en compañía de amigos y familiares.

Entre los asistentes está, precisamente, el que fuera presidente de Repsol hasta 2004, Alfonso Cortina, que dejo las riendas de la petrolera tras cobrar una indemnización de 20 millones de euros en manos del que hoy es su primer responsable, Antonio Brufau, que trata de parar la acometida sobre la compañía. "¿Era Alberto Cortina o Alberto Alcocer?", se preguntan los paparazzi, "no... espera", dice uno mientras consulta Google, a través de su móvil. "Alfonso, Alfonso, Alfonso Cortina, era Alfonso Cortina". También estuvo su hermano Alberto, acompañado de su esposa Elena Cué.

Corría el rumor de que acudiría a la fiesta el expresidente del Gobierno Jose Maria Aznar. Pero no se le vio llegar. Si lo hizo su esposa, Ana Botella, concejala de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid. Carmen Martinez-Bordiú llegó con su marido José Campos. Entre los señores predomino el smoking blanco. Con esa vestimenta acudió a la fiesta el excopresidente del BBVA, Emilio Ybarra; de negro fue Jaime Botín, expresidente de Bankinter. El empresario Fernando Fernández Tapias y el exministro del PP y actual director general de comunicación del grupo Acciona, Pio Cabanillas, también se dejaron ver.

Pasadas las cuatro de la mañana la mayoría de los invitados habían abandonado ya el recinto, y con ellos los dos paparazzis. Abelló se quedo hasta el final. En sus casas, a eso de las seis de la mañana, los dos fotógrafos visualizarán y editarán las fotografías que han tomado, quizás reconozcan a alguien más. Bandas de música cubana, de música tradicional, disck jockeys y tablao flamenco amenizaron la fiesta. No se vio al presidente de Sacyr, Luis del Rivero. Tampoco acudió Belén Esteban.