No habrá comunicado hoy

Merkel y Sarkozy tratarán la crisis con Papandreu mañana

La canciller alemana, Ángel Merkel y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, tratarán mañana con el primer ministro griego la situación del país. Francia ha desmentido que preparen un comunicado conjunto para hoy.

El primer ministro griego, Yorgos Papandréu, mantendrá mañana una conferencia telefónica con la canciller alemana, Angela Merkel, y con el presidente francés, Nicolas Sarkozy, para analizar la crisis de deuda griega, cuando están cobrando nueva fuerza los rumores sobre una quiebra del país.

La oficina de Papandréu confirmó que los tres mandatarios conversarán mañana por teléfono y fuentes gubernamentales, que pidieron no ser identificadas, aseguraron que se conversará sobre la voluntad de Grecia de cumplir con sus compromisos para seguir recibiendo ayuda externa y su garantía del pago de la deuda.

Además, en la conversación se tratará la participación de bancos privados en la compra de bonos griegos y se tratará de fijar una fecha para una reunión entre los tres dirigentes.

Anteriormente, Francia ha desmentido que esté preparando para hoy un comunicado conjunto con el Ejecutivo alemán, tal y como había publicado anteriormente la agencia Reuters, que llegó a citar que el comunicado aseguraría que ambos gobiernos haría todo lo posible para restaurar la confianza.

Ya hoy Papandréu mantiene una reunión extraordinaria con el ministro de Finanzas, Evangelos Venizelos, su consejero y ex vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Lucas Papademos, y altos funcionarios y asesores del Ministerio. Tras ese encuentro, el primer ministro se reunirá con los responsables de los principales bancos del país.

Los rumores sobre una posible declaración de quiebra por parte de Atenas se suceden mientras el Gobierno griego continúa los contactos con sus socios europeos para liberar la entrega de los 8.000 millones de euros del sexto tramo de ayuda exterior, y lograr luz verde a un segundo rescate por valor de 160.000 millones de euros.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) celebra mañana una reunión exclusiva sobre Grecia para analizar si el país ha hecho los deberes para seguir recibiendo los tramos del préstamo de 110.000 millones de euros aprobado en mayo de 2010.

Los 8.000 millones de euros del sexto tramo son esenciales para que Grecia pueda seguir pagando los sueldos públicos y las pensiones, ya que las arcas del Estado cuentan con fondos para asegurar esas partidas sólo hasta octubre.

Por otra parte, la canciller alemana, Angela Merkel, ha afirmado sentirse "muy optimista" y estar segura de que los países de la eurozona "encontrarán el camino" para que Grecia reciba el segundo paquete de rescate. La jefa del Gobierno alemán agregó en la rueda de prensa que siguió a su reunión en Berlín con el primer ministro finlandés, Jyrki Katainen, que los expertos de la zona del euro "están trabajando" para lograr una solución que satisfaga a todos.

Finlandia había exigido a Atenas unas garantías bilaterales adicionales para entregar su contribución al segundo rescate griego, algo que ha suscitado controversia en otros países de la eurozona y ha retrasado su aprobación parlamentaria. Además, Merkel ha exigido esta mañana a sus compañeros de coalición de gobierno que dejen de hacer declaraciones que generen dudas sobre la permanencia de Grecia en el euro o un impago de deuda.

El mercado sigue, en todo caso, pendiente del papel del eje francoalemán. A mediados de agosto, Merkel y Sarkozy salieron a la palestra para esbozar las líneas generales de un futuro gobierno económico para la zona euro. Entre las medidas planteadas destacan la presidencia estable de tal instancia por parte del actual presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy. Así como la recomendación a los Estados miembros de fijar un límite de déficit en sus constituciones y la imposición de una nueva tasa que grave las transacciones financieras.

La bancarrota griega ya no es un tabú. Varios bancos de inversión ya han publicado informes evaluando el coste de tal hipótesis para los tenedores europeos, principalmente bancos alemanes y franceses. El escenario es cada vez más pesimista. La posible salida griega del sistema del euro ya se baraja como una posibilidad más que real.

El presidente de EE UU ha incidido hoy en el problema al señalar que Grecia es ahora mismo el "gran problema inmediato pero lo más grave es lo que pase en España e Italia si los mercados siguen arremetiendo contra esos países muy grandes". Las prima de riesgo, diferencia de rentabilidad con respecto a la deuda alemana, de los periféricos ha vuelto a encaramarse a niveles de alto riesgo. La italiana supera los 390 puntos, y la española alcanza los 360.