Se esperaba que Santander y BBVA dieran el primer paso después de tres meses de sequía

La gran banca aparca la reapertura del mercado de deuda ante el temporal

La enésima tempestad ha hecho saltar por los aires la intención de la banca española de colocar deuda entre institucionales. Fuentes financieras apuntan que los dos grandes, Santander y BBVA, se disponían a reabrir el mercado esta semana.

Hace meses que los bancos españoles no colocan deuda en el mercado mayorista. La última emisión corrió a cargo del Santander, cuando a finales de mayo colocó 1.000 millones de euros en cédulas territoriales con un diferencial de 195 puntos básicos sobre midswap, el tipo de referencia utilizado en este tipo de emisiones. La semana pasada, el banco presidido por Emilio Botín colocó otros 1.000 millones en cédulas hipotecarias, pero lo hizo a través de su filial británica, Santander UK, antiguo Abbey.

No fue el único banco en armarse de valor y salir al mercado, a finales de agosto se abrió una ventana que permitió vender deuda a numerosas entidades europeas. Así lo hicieron, por ejemplo, el italiano Unicredito, con 1.000 millones de euros al 5% a cinco años, ING (1.750 millones a 10 años), UBS (1.000 millones a algo menos de tres años) o Caisse Refinance -entidad participada por Crédit Agricole y Crédit Mutuel- con 1.500 millones a 10 años.

Fuentes financieras señalaban la semana pasada que la situación, aunque todavía esencialmente negativa, comenzaba a animarse. "Se espera que alguno de los grandes bancos españoles, Santander o BBVA, dé el paso y reabra el mercado con una emisión. Una vez que hayan salido ellos, será más sencillo para el resto". Portavoces de ambas entidades han declinado hacer comentarios sobre la información.

BBVA 2,44 4,45%
SANTANDER 1,71 3,18%

En cualquier caso, el panorama se ha torcido por completo en los últimos días. "Podemos descartar que haya emisiones esta semana, y no solo por parte de la banca española, sino de la europea y de cualquier empresa en general. Las ventanas surgen en cuestión de horas, pero en este contexto es prácticamente imposible", señalan desde el departamento de mercado de capitales de una entidad extranjera.

Sabadell está en pleno proceso de colocación desde ayer de 300 millones de euros de deuda senior a 18 meses en oficinas, pero ante todo es una estrategia para competir con los superdepósitos sin tener que abonar la penalización de 0,5 puntos porcentuales al Fondo de Garantía de Depósitos.

"Es difícil que salga nada en este momento, aunque tendrán que salir, porque los vencimientos de cara a fin de año están ahí. Están esperando un precio más asequible", explica Gerard Vaqué, responsable de renta fija del Centro de Inversiones de Deutsche Bank. Los vencimientos para lo que queda de 2011 de las entidades que cotizan en el Ibex, junto a Bankia, ascienden a 20.273 millones de euros, según los datos recopilados por Bloomberg.

Aunque la tormenta ha bloqueado cualquier intento de salir al mercado, también hay elementos positivos. "Las primas de riesgo de la deuda soberana se han ensanchado respecto a los bonos alemanes, pero la buena noticia es que los tipos de interés han bajado respecto a las de hace unos meses", explica el experto de Deutsche Bank. La intervención del BCE en el mercado de deuda ha surtido efecto y, pese a las sacudidas de los últimos tiempos, el rendimiento de la deuda periférica se ha moderado. El bono español a 10 años paga en torno a un 5%, frente al 6% de finales de julio; el de cinco años, alrededor de un 4,6%, frente al 5,4%; y el de tres años, el 4,9% frente al 4%.

En conjunto, las entidades españolas han lanzado en lo que va de año 33.529 millones de euros en deuda. Pero la sequía dura ya más de tres meses, al margen de pequeñas colocaciones privadas, hechas explícitamente para un pequeño número de compradores. Lo que está claro es que la financiación mayorista todavía está muy cara y que las cédulas hipotecarias, el tipo de deuda más seguro, será la punta de lanza para reabrir el mercado. Nunca se ha producido un impago en este activo: los bonos están respaldados por hipotecas, que gozan de garantía personal y no solo del bien hipotecado, como ocurre en EE UU.

Situación de liquidez

La liquidez, en cualquier caso, no es un problema para la banca española, que cuenta con una holgada posición de liquidez estructural y además dispone de activos descontables ante el BCE para poder aguantar un largo periodo de cierre de los mercados mayorista. El gran peso de la financiación minorista a través de los depósitos en oficina también juega a favor de las entidades nacionales.

BBVA señala en su informe de entre enero y junio que "el volumen total emitido en financiación mayorista a largo plazo y el buen comportamiento del balance euro hacen que las necesidades de liquidez del grupo estén cubiertas para el ejercicio 2011". Popular cuenta con una "segunda línea de liquidez de de 11.189 millones de euros que le permite cubrir todos los vencimientos de sus fuentes de financiación a medio y largo plazo hasta 2014", según explica en su informe del primer semestre.

Caixabank señalaba al cierre de junio que su posición de liquidez de disposición inmediata de 21.633 millones de euros y añadía que la "póliza BCE no dispuesta en 2011" tiene un saldo de 13.388 millones de euros. Sabadell, por su parte, informa de que dispone de 8.851 millones de activos líquidos y 2.821 millones de tesorería estructural.