Presidente del Consejo para el Futuro de Europa

Nicolas Berggruen: "Hay que dar más voz y poder a los ciudadanos europeos"

"Hay que dar más voz y más poder a los ciudadanos europeos", propone Nicolas Berggruen, presidente del Consejo para el Futuro de Europa, para cambiar el proyecto de Europa y asegurar su futuro.

Europa se encuentra en una encrucijada. Apenas ha dado tiempo a recuperarse de una recesión y ya arrecian los riesgos de recaer en otra. Las grandes potencias del bloque se debilitan y los países periféricos vuelven a estar en el ojo del huracán. La sensación es la de una Unión Europea que se resquebraja por momentos, con países como Grecia al borde de la quiebra y con una crisis política y financiera lejos de resolverse. Salvar el euro requiere reformas y las propuestas están sobre la mesa.

En este contexto, Nicolas Berggruen, presidente de Berggruen Holdings y miembro del Consejo de Administración de PRISA (editor de Cinco Días), defiende en una entrevista en El País que el "objetivo del Consejo para el Futuro de Europa es mantener y renovar el éxito de la construcción europea tras la guerra". Para ello, "hay que cambiar", asegura. Considera que la crisis que atraviesa Europa se desarrolla dentro de "un mundo global que es muy competitivo, con Asia y los países emergentes". "Parte de la crisis tiene que ver con las nuevas realidades que hacen difícil mantener el equilibrio entre la pérdida de competitividad y esas ventajas. Si queremos que las futuras generaciones tengan oportunidades, hay que hacer distinto tipo", asevera.

Dice con convicción que "tenemos que adaptarnos a las nuevas realidades de la economía global y avanzar hacia una mayor integración, hacer reformas que no gustarán pero que, en última instancia, serán beneficiosas".

Berggruen tiene recetas a corto y medio plazo. Primero ve necesario estabilizar a Europa y recapitalizar a los bancos que no sean sólidos. Después, reforzar los poderes del BCE, que debe ir más allá de la inflación y "buscar la estabilidad financiera y también tener un ojo puesto en el crecimiento económico". A largo plazo, recomienda avanzar hacia una unión fiscal. "Para hacer esto, lo más difícil es lograr el compromiso de los ciudadanos. Los europeos no entienden Europa ni se sienten comprometidos con ella. Hay que dar más voz, más poder a los ciudadanos", apunta.