Negocia además un crédito puente

Saab pretende liquidar el préstamo con el BEI para dar entrada a Antonov

La automovilística sueca Saab negocia con varias instituciones financieras un préstamo para liquidar la línea crediticia de 400 millones de euros que mantiene abierta con el Banco Europeo de Inversiones (BEI). La cancelación es necesaria para que el magnate ruso Vladimir Antonov pueda desembarcar en el capital.

La delicada situación financiera de la nórdica Saab podría encontrar una solución en los próximos días o semanas, según fuentes cercanas a la automovilística. La entrada en la compañía del millonario Vladimir Antonov, que anunció su interés el pasado mes de abril, aportaría el colchón de capital necesario para poder desarrollar el ambicioso plan de lanzamiento de nuevos modelos ideado por el actual propietario, Victor Muller.

Sin embargo, para permitir el desembarco del inversor ruso es preciso que la empresa liquide primero la línea de crédito de 400 millones firmado con el Banco Europeo de Inversiones que obtuvo gracias al aval del Gobierno de Suecia. El Ejecutivo escandinavo impuso como condición el derecho a oponerse a cualquier movimiento accionarial en Saab. Y ya ha mostrado su desacuerdo con la entrada del ruso en el fabricante sueco.

A tal fin, Swedisch Automobile -la empresa fundada por Muller que posee la sueca Saab y la fabricante holandesa de deportivos Spyker que aportó el propio Muller- está ultimando estos días con varias entidades la financiación para cerrar el crédito del BEI y, por tanto, liberarse del aval del Gobierno sueco y su derecho de veto sobre Antonov. Las mismas fuentes, sin embargo, no desvelan con qué entidades está negociando ni las condiciones del préstamo.

A la espera de los chinos

En paralelo, Muller está negociando un crédito puente que dote de liquidez a Saab hasta que las autoridades chinas den el visto bueno a la operación de la sueca con el fabricante Youngman Automobile y el mayor distribuidor del país asiático, Pang Da Automobil. El acuerdo da entrada al industrial y al distribuidor chinos que se quedarán con algo más del 50% del capital de Saab y, a cambio, crean dos joint venture que permitirán vender y fabricar nuevos modelos conjuntos en China. Sin embargo, la operación todavía no se ha cerrado por motivos burocráticos, según explican fuentes de la compañía.

Cuando se materialice la operación, el fabricante Youngman tendrá el 29,9% de Swedisch Automobile; Pang Da otro 24% y el 46,1% restante estará en posesión de Victor Muller y fondos de inversión. Si finalmente desembarca el magnate ruso, podría quedarse con el 30% del total de la empresa para lo cual, se ha especulado con un desembolso de 110 millones de euros. Pero antes tiene que liberarse del veto impuesto desde el Gobierno sueco.

Spyker, la división deportiva, sigue en venta

Victor Muller, propietario del fabricante de deportivos holandés Spyker, convenció en 2010 a General Motors, la anterior propietaria de Saab, para que le vendiese la automovilística y que no la cerrase como pretendía. Y también consiguió el apoyo del Gobierno sueco a la operación. Pero el camino desde entonces ha estado plagado de conflictos. Incluso se ha planteado la posibilidad de una suspensión de pagos, al estilo de Estados Unidos, para reestructurar la empresa, posibilidad que todavía no ha quedado descartada. Actualmente las factorías en Suecia están paradas por falta de pago a los proveedores y retrasos en las nóminas.

En busca de liquidez, Muller ha puesto en venta la marca de deportivos Spyker, que podría quedarse también Vladimir Antonov.