Para evitar un mayor deterioro económico

Los economistas urgen a Trichet a dar un vuelco a su política de tipos

Hay que evitar a toda costa que la economía vuelva a entrar en recesión. Los economistas se inclinan cada vez más por un recorte de los tipos de interés para apuntalar el débil crecimiento y piden al BCE un cambio radical de su política.

Tipos de interés
Tipos de interés

Los síntomas de debilidad de la economía europea y los riesgos de recaer en la recesión han disparado las alarmas hasta tal punto que ya se reclama un cambio de tendencia en la política monetaria del BCE. Cada vez son más los que piden un recorte de los tipos de interés, actualmente en el 1,5%. Al premio Nobel Joseph Stiglitz se han sumado economistas y miembros del llamado consejo en la sombra del BCE -grupo de 15 expertos que asesora a la entidad-. Todos coinciden en que Europa ha cambiado el rumbo y la institución presidida por Jean-Claude Trichet deberá valorar los problemas de deuda y la desaceleración a la hora de decidir sobre el precio del dinero. El próximo jueves hay reunión.

Aunque no se esperan cambios tan pronto, los expertos explican que si bien la recuperación y las presiones inflacionistas de los primeros meses del año motivaron la subida de tipos en dos ocasiones -abril y julio-, ahora el menor crecimiento y la moderación de precios requieren una relajación monetaria. El mercado ya no solo descuenta el fin de las subidas, sino que acoge la posibilidad de recortes antes de cerrar el año.

Vuelta a los tipos en el 1%

Félix López, de Atlas Capital, sostiene que "con toda seguridad está descartada la subida de tipos este año y no sería de extrañar un recorte de entre 25 y 50 puntos", lo que devolvería las tasas rectoras al mínimo del 1%, nivel en el que se mantuvieron durante dos años, desde mayo de 2009 hasta el pasado mes de abril.

López explica que han cambiado las expectativas del mercado y se refleja en la rentabilidad de los bonos alemanes a dos y cinco años, que se sitúan en el 0,58% y el 1,16%, respectivamente, por debajo del tipo oficial. "Ha habido una degradación de los indicadores económicos y se necesita un estímulo", asegura.

Julian Callow, economista jefe para Europa de Barclays, recomienda que la autoridad monetaria baje la tasa rectora en 50 puntos "como un seguro para reducir el riesgo de recesión", recoge Bloomberg. Piensa que el deterioro económico "es lo suficientemente alarmante y rápido como para justificar una inmediata corrección de los aumentos de las tasas llevados a cabo por el BCE".

Más directo es Andrew Bosomworth, vicepresidente ejecutivo y gerente de cartera de Pimco, el mayor fondo de renta fija del mundo, que pide al BCE reducir el tipo oficial al 1% en el cuarto trimestre. "A principios de año era partidario de mayores tasas de interés para anclar las expectativas de inflación, pero los acontecimientos de los últimos meses han cambiado mi opinión", apunta.

Y es que tras el frenazo en seco de las economías a uno y otro lado del Atlántico en el segundo trimestre, las perspectivas para los próximos meses no son nada halagüeñas. Los indicadores de la industria y de la confianza empresarial y del consumidor sugieren que la ralentización económica persistirá en el tercer trimestre del año. El propio BCE prevé un "modesto" crecimiento en la eurozona y se muestra menos preocupado por los riesgos inflacionistas, que ha puesto "en estudio". Además, casi se da hecho que la Reserva Federal de EE UU anunciará nuevas medidas de estímulo monetario para reactivar la actividad. Incluso Brasil ha reducido inesperadamente los tipos en medio punto porcentual por temor a un parón de economía latinoamericana.

En este contexto, algunos analistas incluso ven factible los tipos en Europa por debajo del 1%. "En caso de empeorar aún más las perspectivas de crecimiento, sería necesario que el BCE redujera los tipos por debajo del 1%", señala Marie Dimon, economista de Oxford Economics en Londres.

Pero también se dejan oír lo que consideran que bastaría con mantener los tipos en el nivel actual. Marco Annunziata, economista jefe de General Electric en Londres, dice que no hay duda de que se han disparado los riesgos en la zona del euro y Estados Unidos, pero no cree que se llegue a caer en otra recesión. "La estrategia correcta en esta etapa sería dejar los tipos donde están y centrarse en la estabilidad financiera que, en mi opinión, es la principal amenaza", asevera.

No es la primera vez que el BCE se vería obligado a dar un vuelco a su política de tipos. Sin olvidar su mandato de garantizar la estabilidad de precios, en 2008 subió las tasas en julio para poco después aplicar drásticos recortes hasta mínimos históricos presionado por el colapso de Lehman Brothers que desató la recesión mundial. Cuatro años después, la amenaza de una doble recesión puede hacer que la historia se repita.