2012 será un año duro para Portugal

Passos Coelho dice que para salir de la crisis solo cabe gastar menos

El primer ministro de Portugal, el conservador Pedro Passos Coelho, afirma que "la única manera" de salir de la crisis "con la cabeza erguida" es "gastar menos" y pronosticó que 2012 será el "año del principio del fin de la emergencia nacional".

Passos Coelho realizó estas declaraciones mientras clausuraba las jornadas de verano de su partido, el Social Demócrata (PSD-centro derecha), que ha reunido durante la última semana en la localidad lusa de Castelo de Vide a varios dirigentes políticos, entre ellos el líder de la oposición española, Mariano Rajoy.

No obstante, el jefe de Gobierno portugués resaltó que 2012, como todos los "períodos de transición", será "un año duro, repleto de desafíos y de obstáculos", lo que justifica la necesidad de aplicar severos recortes en Sanidad y Educación.

"La Sanidad estaría mucho peor si Portugal mantuviese su ritmo de endeudamiento, porque llegaría un punto en el que los hospitales no tendrían dinero", argumentó el líder conservador.

El Gobierno portugués anunció recientemente nuevos recortes en el gasto público con el objetivo de asegurar el descenso del déficit del 9,1% de 2010 al 5,9 % este año y cumplir con las exigencias impuestas por la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), que prestaron a Portugal 78.000 millones de euros.

Respecto a la Educación, Passos Coelho, de 47 años, adujo que las escuelas tampoco "podrían desarrollar su función" si el país continuase gastando de cualquier manera.

Los nuevos recortes han provocado la indignación de la izquierda marxista lusa y del principal sindicato del país, la Confederación General de Trabajadores de Portugal (CGTP, tendencia comunista), que ya ha anunciado grandes protestas para octubre.

Passos Coelho, primer ministro desde el pasado junio, advirtió que no se puede confundir el derecho de manifestación o huelga con "aquellos que piensan que pueden incendiar las calles" y provocar " tumultos" en el país.

Lo que existe es "una guerra contra el atraso, la deuda y el desperdicio", afirmó el dirigente.