Un nuevo curso plagado de obstáculos

Bancos, una oportunidad histórica llena de peligros

Los expertos reconocen que las entidades financieras cotizan a precios singularmente atractivos, pero advierten que los riesgos que afectan al sector son muy elevados

Los bancos europeos que cotizan en Bolsa lo hacen a unos precios históricamente bajos. Los ratios de valoración están, en las grandes entidades, a la mitad de su promedio habitual. Los potenciales de revalorización según el consenso de mercado resultan sorprendentes: Société Générale y BNP Paribas tienen un margen de subida del orden del 90%; el recorrido de Commerzbank supera el 80% y Deutsche Bank está al mismo nivel; Intesa Sanpaolo y Unicredit están cerca de un 70% por debajo de sus precios objetivos; la potencial trayectoria al alza llega al 82% en Barclays y excede el 44% en HSBC. En el caso de los españoles Santander y BBVA, la carrera se aproxima al 50%. Una oportunidad dorada, pero que hay que manejar con prudencia extrema.

Los ratios de PER (relación entre el precio por acción y los beneficios) están por debajo de las siete veces en la mayoría de bancos -6,7 veces en Santander y 6,5 en el BBVA- e incluso por debajo de las cinco veces en Société Générale, BNP, Crédit Agricole y Deutsche Bank. No hay una sola entidad que cotice por encima del valor al que están contabilizados sus activos y hay casos extremos como Intesa y Unicredit, en los que los precios cotizan con un descuento del 70%. Esto se combina con un promedio de rentabilidad por dividendo del 4,8%. La situación es inédita. Una oportunidad única que los expertos miran con escepticismo.

"En estos momentos, nuestra vocación a la hora de entrar en banca es de puro trading y solo en los grandes valores", subraya el director de renta variable de Interbrokers, Luis Benguerel. "No hay problema por entrar en BBVA o Santander a niveles de unos 6,2 euros y salirse a rangos de 7-7,15 euros. Pero nada más que para hacer trading", detalla Benguerel.

La prima de riesgo incide de forma particular en los bancos

Hay que tener en cuenta que, si la sangría en el sector bancario está ahora contenida, esto tiene que ver con la decisión de los supervisores de España, Francia, Italia y Bélgica de prohibir tomar o incrementar posiciones cortas sobre valores financieros hasta el 30 de septiembre. Qué sucederá después es una incógnita, porque las incertidumbres que rodean al sector bancario son múltiples. De forma particular en España está el problema de la exposición al ladrillo (1,1 billones en créditos hipotecarios, promoción y construcción) y a deuda soberana. Los bancos franceses y alemanes miran con inquietud a Grecia, ya que son los más expuestos a su deuda (40.000 y 25.625 millones respectivamente); en Italia, la dificultad está en su tenencia de activos de deuda pública nacional y en Reino Unido, en las nuevas exigencias regulatorias. A todo esto se añaden asuntos como la iniciativa francoalemana de una tasa a las transacciones financieras, el cerrojazo del interbancario y los problemas para activar el fondo europeo de estabilidad (EFSF, en sus siglas en inglés). Más allá de los problemas más inmediatos, surgen las obligaciones de recapitalización a las que obliga Basilea III de cara al futuro.

"Las valoraciones están a niveles realmente bajos, pero estos precios están justificados por la incertidumbre reinante", explica Alejandro Babío, de la firma de inversión Fineco. "Los últimos precios representan oportunidades. Pero solo en el corto plazo", advierte Babío, que reconoce que su firma ha aprovechado las circunstancias, porque, al final, "el mayor riesgo es no invertir". Este experto avisa que "si hoy los precios se consideran una oportunidad, es perfectamente posible que en días, semanas o meses veamos oportunidades muy superiores". Es decir: caídas aún mayores.

Esta es una visión compartida. "Hay que esperar a que se cree un suelo de mercado y creo que este aún no se ha hecho. Las últimas recuperaciones son un mero rebote cuyo objetivo son los 9.200 puntos", valora David Galán, director de renta variable de Bolsa General. El índice saldó la semana en 8.463,5 puntos. Galán aconseja no entrar en los grandes valores españoles mientras no superen sus niveles de resistencia. En BBVA, el rango está entre 6,60-6,70, la acción cerró el viernes a 6,04 euros. Para Santander, la resistencia clave está en los 6,65 euros, (cierre semanal en 6,13). "No es un momento para estar en el sector bancario, porque está muy asociado al riesgo", concluye.

Los bancos son los valores más sensibles a la prima de riesgo, ante su necesidad de recurrir constantemente a financiación. Y el hecho es que la prima de riesgo de España ha crecido un 60% en un año (100 puntos básicos), pese a la intervención del BCE, que en un mes ha invertido 43.000 millones en bonos.

El panorama económico

Lo que planea por encima de todo es la persistente debilidad económica. Esta misma semana, Standard & Poor's ha rebajado sus previsiones de crecimiento para la zona euro, lastrado por el elevado desempleo, hasta un 1,7% en 2011 y un 1,5% en 2012. Para España, la previsión es del 0,8% este año y 1% en 2012.

Las dificultades pueden obligar al FROB (Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria) a desembolsar entre 3.500 y 4.000 millones de euros más de lo previsto, ante los problemas de entidades como Novacaixagalicia, Unnim y Liberbank (la alianza encabezada por Cajastur) para atraer el capital privado para cumplir con el Banco de España.

A estas malas perspectivas, y en un momento bursátil extremadamente sensible, se añade la polémica desatada por el FMI, que cifra en 200.000 millones el impacto de la crisis de deuda soberana sobre la banca europea y que ha generado una guerra de declaraciones con Bruselas, que defiende la salud del sector y el rigor de los recientes test de estrés.

Los datos publicados el jueves por la AEB (Asociación de la Banca Española) confirman el mal momento: los bancos que operan en España ganaron en el primer semestre 6.607 millones de euros, un 17,2% menos que hace un año y han congelado la concesión de créditos. "Al final, el problema es que seguimos en un proceso de desapalancamiento. Los ratios de apalancamiento de los bancos han pasado de 25 a 10 veces, pero siguen siendo elevados y lo que prima es la solidez frente a la rentabilidad", expone Ignacio Cantos, de Atlas Capital. "Hay minusvalías latentes que obligarán a actualizar el valor de los activos y llevarán a un ajuste de los precios objetivos", añade Cantos. "Las valoraciones pueden pasar de baratas a caras muy rápidamente", resume el experto de Atlas Capital. Su recomendación es estar infraponderado en banca, "sin descartar entrar puntualmente".

Con todo, si las principales incertidumbres se desbloquean, el panorama se despejará notablemente para los bancos. "La reestructuración está en su fase final y en Europa, aunque sea con una lentitud exasperante, se están tomando medidas en la dirección adecuada. Creo que en este entorno, la Bolsa es atractiva, los bancos son una inversión muy buena y los españoles aún más, sus precios constituyen una oportunidad histórica y los posibles efectos de la debilidad económica en los resultados están ya más que recogidos en los precios", asegura José Ramón Iturriaga, gestor de los fondos Okavango Delta y Kalahari Alpha para Abante Asesores. Invertir en bancos puede ser muy rentable, pero está claro que requiere pies de plomo.

Las cifras

58 valores financieros de España, Francia, Italia y Bélgica están sujetos a una restricción sobre posiciones cortas (apuestas bajistas). Desde el 15 de agosto hasta el 30 de septiembre.

28,5% es la pérdida acumulada en lo que va de año por el índice bancario del Stoxx 600, compuesto por 49 miembros. Las pérdidas oscilan entre el 4,5% de Bankinter y el 69,5% del griego Piraeus Bank.

6,4 es el PER (veces que el beneficio está contenido en el precio por acción) medio al que cotizan los principales bancos europeos. Históricamente, el sector ha cotizado por encima 10 veces.

131.300 millones de euros es la exposición de la banca alemana y francesa a la deuda soberana periférica, según cálculos de Goldman Sachs. El 84% de la deuda española está en bancos españoles.

3.700 millones de euros captaron Bankia y Banca Cívica con su salida a Bolsa. De esa cantidad, 3.092,1 millones corresponden a Bankia y 600,5 son del grupo liderado por Cajasol y Caja Navarra.