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Viajes

Pernambuco, destino de septiembre

El clima tropical asegura playa, y su historia, visitas culturales de nivel

La capital del estado de Pernambuco, Recife, ha trascendido como otras grandes ciudades brasileñas por sus carnavales. Sin embargo, la temporada idónea para visitar esta localidad se extiende desde septiembre hasta abril. De esta forma, su agradecido clima tropical ofrece la oportunidad a quienes salgan de vacaciones en septiembre de disfrutar de un destino de sol y playa al más puro estilo veraniego, pero sin desperdiciar la oportunidad de conocer una zona cultural de primera categoría.

Situada en la desembocadura de los ríos Beberibe y Capiberibe, Recife es la cuarta ciudad más grande de Brasil, y parte de su encanto reside en la combinación de barrios históricos con distritos plagados de rascacielos y dedicados a los negocios. En la parte más antigua, donde los edificios respiran aire colonial, algunos de los monumentos que merecen una visita son la iglesia del Pilar, la iglesia y convento de Madre de Deus, el Teatro Rua do Apolo, la estación de Brum y el fuerte de Brum.

Casi podría decirse que hoy día Recife cuenta con dos centros históricos. La progresión demográfica y geográfica de la ciudad ha provocado que los términos municipales de Recife y de Olinda, una importante urbe también creada en la época colonial, queden unidos.

Recife es considerada la Venecia brasileña por sus hermosos canales

A orillas del Atlántico, la ciudad vive volcada al mar. La celebración de regatas no resulta inusual y cuenta con playas magníficas como la de Boa Viagem, la más conocida. Uno de sus atractivos son sus piscinas naturales, pero otro de ellos se disfruta cuando, una vez que cae la tarde, la zona se convierte en una de las áreas más animadas para salir de marcha y tomarse una copa en la capital de los estados del nordeste brasileño.

Un paseo por los canales de la ciudad permite saber por qué Recife ha recibido el sobrenombre de la Venecia brasileña, y nos permitirá admirar la belleza armoniosa de las casas que están ubicadas en sus orillas. Para las compras de productos locales puede resultar recomendable una vuelta por el mercado de San José, diseñado a imagen y semejanza del mercado francés de Genelle. Y para hacerse una idea de las idas y venidas que Recife ha ido viviendo a lo largo de los siglos, el Forte das Cinco Pontas, construido por los holandeses en 1630 y hoy sede del Museo de la Ciudad, hará las veces de guía.

Aunque Recife, como otras ciudades brasileñas, también pasará a la historia por sus originales carnavales. Si el uniforme oficial para acudir a esta festividad en Salvador de Bahía son las abadás, en la región de Pernambuco priman los clubes de frevo, blocos, bois, caboclinhos, maracatus, fantasías de ursos, troças y escuelas de samba. Pero lo más importante es que la fiesta se desarrolla en las ocho manzanas del barrio de San José y del de San Antonio, una zona que abarca una extensión de 12 kilómetros cuadrados. Destaca el desfile de Galo, el que da comienzo a la fiesta y está reconocido como el bloco más grande del mundo. Reúne a un millón de personas.

Guía para el viajero

Cómo ir. A Guararapes, en Recife, tanto TAP (www.flytap.com) como Lufthansa (www.lufthansa.com) ofrecen vuelos con conexión en ciudades portuguesas, alemanas o brasileñas.Dónde dormir Existen pocos hoteles de cinco estrellas en Recife. Entre los de cuatro estrellas que tienen una calidad aceptable destacan el Best Western Manibu Recife (www.hotelmanibu. com.br), el Marante Plaza Hotel (www.marante.com.br) y el Beach Class (www.beachclasssuites. com.br).Dónde comer. En el restaurante Parraxaxá (+81 3463 7874) se pueden degustar especialidades locales como pamonha (pasta de maíz envuelta en hojas de plátano), munguzá (pasta de maíz) o tapioca ensopada.

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