Polémica

Salgado critica el cálculo del FMI de déficit de capital de la banca

El organismo estima una necesidad de 200.000 millones y agrava las discrepancias con las autoridades europeas

Los cálculos del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre las necesidades adicionales de capital de la banca europea han traído cola. De acuerdo con una información publicada en la madrugada de ayer por Financial Times, el organismo calcula que el sector bancario necesita 200.000 millones de euros para hacer frente a la depreciación de sus carteras de deuda soberana.

La estimación ha recibido diversas críticas, entre ellas, la de la vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Economía, Elena Salgado, quien considera que esos cálculos son "parciales" y "solo ven la parte mala del debate".

La polémica se originó el sábado, cuando la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, pidió un mayor nivel de solvencia a la banca europea para prevenir una nueva recesión en la economía mundial. Tanto este organismo, como la asociación internacional de contabilidad (IASB, en sus siglas en inglés) consideran que el nivel de capital de la industria financiera del Viejo Continente es aún insuficiente, mientras que los reguladores europeos y las patronales argumentan que ya se han acumulado colchones suficientes para hacer frente a nuevas turbulencias de los mercados, tras varias rondas de ampliaciones de capital.

Con las revelaciones de ayer, sobre los 200.000 millones de carencia de capital, el debate se ha enconado. Ayer por la tarde, Salgado entraba en la polémica para cuestionar los métodos de cálculo del FMI. La ministra precisó que el organismo erraba al fijarse únicamente en las pérdidas potenciales de la cartera de deuda soberana, sin tener en cuenta al mismo tiempo las carteras de bonos alemanes, que han subido de precio.

Asimismo, la vicepresidenta recordó que "se trata de la segunda vez que ocurre", en referencia a que en su informe sobre Estabilidad Financiera Global de octubre de 2009 la institución ya publicó una cifra de pérdidas potenciales para la banca europea que posteriormente se vio obligada a rebajar.

Tras las pruebas de resistencia que pasaron los bancos europeos, se estimó que las carencias de capital no superarían los 2.500 millones.

No solo el Gobierno español ha salido a enmendar la plana al FMI. Una asociación alemana de banca (a la que pertenecen entidades que han tenido problemas como WestLB y HSH Nordbank) aseguró ayer en un comunicado: "No entendemos cómo ha llegado a esa conclusión el FMI. Las cuentas de resultado presentadas no permiten concluir que pueda producirse una carencia de capital como la señalada, entre los bancos alemanes".