A fondo

EE UU frena muchas fusiones en 'telecos'

El bloqueo en EE UU a la compra de T-Mobile USA por parte de AT&T ha provocado una gran sacudida en el sector. Quizá porque en muchos ámbitos se había dado por hecho que la operación saldría adelante por los compromisos de inversión en redes de banda ancha por parte de AT&T en un momento de austeridad presupuestaria en EE UU. La compañía se había mostrado como el garante de esas infraestructuras, claves para la sociedad digital. Pero no ha sido así. Y la decisión ha afectado a AT&T, a Deutsche Telekom y al conjunto de la industria.

Por partes, al bloquearse una operación bajo el principio de que de que la competencia se puede ver afectada por la desaparición de un operador en un determinado mercado se puede frenar el proceso de consolidación del que muchos expertos hablaban. De momento, cualquier operación entre dos operadores con gran presencia internacional será revisada con lupa, dejando las mayores opciones de acuerdo para operaciones de ámbito local. En Reino Unido se autorizó la fusión de las filiales de móviles de Deutsche Telekom con la de France Télécom si bien todavía quedaban cuatro grandes operadores. En Italia se dice que Telecom Italia podría adquirir la filial local de Hutchison… pero qué pasaría, por ejemplo, en un acuerdo de integración global entre Deutsche Telekom y France Télécom o de Telefónica y Telecom Italia. Probablemente, los Gobiernos de muchos de los países donde tienen presencia pondrían pegas al acuerdo por el impacto para la competencia. En definitiva, y salvo casos de vida o muerte, muchas telecos se lo van pensar mucho antes firmar nada.

Para AT&T, el bloqueo supone un freno en el desarrollo de su estrategia en EE UU, mercado en el que concentró sus esfuerzos descartando la expansión internacional. De hecho, fuera de EE UU ha reducido su presencia. La compra de T-Mobile le permitía pasar a ser el primer operador nacional por encima de Verizon, además de acceder a nuevas franjas de espectro que le permitían lanzar más servicios de banda ancha móvil. Un negocio clave.

Deutsche Telekom se verá obligada a seguir en EE UU

Para Deutsche Telekom es casi un desastre. Los 27.000 millones de euros que iba a recibir le iban a permitir recuperar su flexibilidad financiera para concentrarse en los mercados europeos, especialmente en Alemania, donde tiene en marcha una gran apuesta por la fibra. De momento, Deutsche Telekom se va a ver obligada a permanecer en EE UU, donde los ingresos de su filial cayeron un 9% en el primer semestre, y hacer frente a la caída de negocios en países como Grecia, afectados por una dura crisis.