El PSOE confía en el apoyo de sus diputados al cambio constitucional
El secretario de organización del PSOE, Marcelino Iglesias, dio por hecho ayer que sus parlamentarios en el Congreso y el Senado apoyarán la reforma de la Constitución acordada con el PP e insistió en rechazar la convocatoria de un referéndum para ratificarla. El PP, entretanto, defendió el pacto alcanzado con el PSOE e instó a CiU a "no mezclar debates".
Maratón de reuniones ayer entre las cúpulas de todas las formaciones políticas y sus grupos parlamentarios para fijar posiciones de cara al pleno extraordinario que celebrará hoy el Congreso de los Diputados para aprobar la reforma constitucional.
El número tres del PSOE, Marcelino Iglesias, rechazó la convocatoria de un referéndum para ratificar dicha modificación, alegando que esta consulta no es necesaria según la propia Carta Magna y que, además, generaría "más incertidumbre" que "certidumbre" entre los inversores a los que se quiere transmitir el mensaje de que España cumple "sus compromisos" y paga sus deudas.
Iglesias admitió que en las reuniones celebradas ayer, tanto el presidente del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, como el candidato socialista a La Moncloa, Alfredo Pérez Rubalcaba, justificaron la necesidad de haber cerrado el pacto con celeridad porque España, como otros países, está "en un momento difícil" y en previsión de las "turbulencias financieras" que pueda haber en otoño.
El PSC avala los cambios, pese a las "dudas" de Chacón
"Explicación, información y debate"
El dirigente socialista reconoció que en el acuerdo han primado más "los intereses del país" y negó que este pueda considerarse como "una claudicación ante los mercados" porque un exceso de deuda y de déficit sería una situación no solo "dramática", sino la "peor para poder sacar adelante políticas de cohesión social".
En este contexto, pronosticó que no habrá fisuras en el seno del grupo socialista a la hora de votar la reforma. Sí admitió que hasta ahora más que voces en contra de la reforma lo que ha habido es diputados y senadores que han solicitado "explicación, información y debate" sobre la revisión constitucional. Eso sí, desveló que las reuniones transcurrieron con absoluta normalidad, apuntó el secretario de Organización.
Por su parte, la presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho, instó ayer a CiU que "no mezcle debates", se comporte como una fuerza responsable y de gobierno, y apoye la reforma constitucional sin fisuras. La líder popular criticó que CiU condicione su apoyo a la reforma de la Carta Magna a que también se limite el déficit fiscal catalán, poniendo coto así a la solidaridad entre las comunidades autónomas de régimen general.
Según Camacho, la reforma no pretende acotar sobre cómo se reparte el dinero entre todas las autonomías, sino limitar el déficit, una cuestión totalmente distinta y recordó a CiU que esta propuesta debía haberla formulado en la reforma de la Ley Orgánica de Financiación de las Comunidades Autónomas (Lofca) de 2009, algo que nunca hizo.
El diputado general de Vizcaya, José Luis Bilbao (PNV), reclamó al lehendakari, Patxi López, una respuesta conjunta de las instituciones vascas frente "al ataque al autogobierno vasco que supone la reforma constitucional planteada por el PSOE y el PP". Asimismo, le solicitó que "defienda con firmeza los intereses de los ciudadanos vascos y el autogobierno de Euskadi". "Pido públicamente al lehendakari que no actúe sumisamente respecto al PSOE y que defienda con firmeza los intereses de los ciudadanos y ciudadanas vascos y el autogobierno de nuestro país, Euskadi", añadió.
La ejecutiva del Partido Socialista de Cataluña (PSC) acordó ayer dar su apoyo a la reforma constitucional. Durante la ejecutiva, Carme Chacón, ministra de Defensa, avaló la modificación de la Carta Magna "por responsabilidad y lealtad hacia el candidato", pero expresó sus "dudas" por el procedimiento seguido para concretar el cambio, según fuentes de la dirección socialista consultadas por Efe.
Trámites que pueden culminar en siete días
La toma en consideración hoy en el pleno del Congreso abrirá la tramitación express de la reforma constitucional para el control del déficit que, si cumple las previsiones, estará culminada dentro de una semana con su aprobación en el Senado. La iniciativa ha sido tramitada por el procedimiento de urgencia ya que de no hacerse así, acortando todos los plazos, no habría tiempo para aprobarla antes de la disolución de las Cortes, el 27 de septiembre, tras la convocatoria electoral del 20-N.Después de la sesión de hoy y transcurridas 48 horas para la presentación de enmiendas, el texto volverá al hemiciclo para su debate y aprobación definitiva el viernes.Después, seguirá su trámite en el Senado, donde previsiblemente será sometida a votación el martes o el miércoles de la próxima semana.
Otras opiniones
Es una propuesta aprobada "por sorpresa", en periodo "estival" y de forma "precipitada" y "opaca". Esas son las razones por las que la asociación judicial minoritaria y progresista Jueces para la Democracia se opone a la reforma constitucional pactada por PSOE y PP.