El límite constitucional al déficit ayuda al rating

Moody's al fin alaba a España

La reforma de la Constitución para incluir un límite al déficit ha disparado la polémica y la controversia en España, pero también ha producido una defensa sin fisuras de la agencia de calificación Moody's.

Al fin buenas palabras desde una agencia de calificación de riesgo hacia España. Y ha sido necesario para ello un acontecimiento que está provocando movilizaciones en la calle y fuertes divisiones internas en el partido del Gobierno: el PSOE.

Pero Moody's no entra en polémicas. Para esta agencia, el pacto para reformar la Constitución e introducir en ella un límite de gasto es un acontecimiento con implicaciones positivas para el rating nacional. Y eso, teniendo en cuenta que Moody's puso en revisión la calificación de riesgo de España para una posible rebaja el pasado 29 de julio, es muy importante.

Por ahora, el rating nacional de Moody's está en Aa2, pero la advertencia hecha en julio significa que hay muchas posibilidades de que pronto sea peor. En este contexto, cualquier acontecimiento que esta agencia considere positivo resta posibilidades a la rebaja.

Las bondades de la decisión lanzada la semana pasada por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, están en varios frentes, a juicio de Moody's. Por una parte, muestra disciplina, pero a la vez es fruto del consenso de los dos principales partidos, "lo que implica un compromiso de todos en favor de la disciplina fiscal", señala esta agencia en su informe semanal de perspectivas de crédito, recogido por diversas agencias.

Además, la medida implica a todas las administraciones, la estatal, pero también la autonómica, percibida fuera de España como un alumno díscolo que se está escapando al control gubernamental. Por último, garantiza la continuidad del apoyo del Banco Central Europeo, añade Moody's, un elemento clave en estos momentos de ataque de los mercados y el único que se ha demostrado capaz de frenar la escalada de la prima de riesgo nacional que se dio en los últimos días de julio y primeros de agosto, aunque para ello haya tenido que comprar millones de euros en deuda patria.

Este informe de Moody's supone todo un cambio en el comportamiento de las agencias en los últimos tiempos. Esta misma compañía causó un pequeño cataclismo en marzo, cuando rebajó la nota a España en medio de una de las peores tormentas hasta ese momento y atacó directamente a la credibilidad del sistema financiero nacional, al poner en duda los cálculos del Banco de España sobre las necesidades de capital de los bancos y las cajas de ahorro. Las rebajas de sus hermanas de sector, Standard & Poor's y Fitch, tampoco tuvieron un efecto precisamente positivo en los mercados de deuda españoles. Y es que, pese a la pérdida de credibilidad de estas firmas por su comportamiento antes y durante la actual crisis, sus palabras siguen sembrando pánico.