La city

Ricos y con buen ojo

Los Rockefeller, los Morgan y los Astor, las familias más poderosas de Estados Unidos entre finales del siglo XIX y principios del XX, sabían cómo elegir bienes raíces. El valor de las propiedades que alguna vez les pertenecieron en la Isla Mount Desert, en el estado de Maine, aumentó durante la contracción inmobiliaria de 2006. Según informa la Reserva Federal de EE UU, mientras todos los estadounidenses veían caer el valor de sus casas un 29% desde el inicio del colapso inmobiliario, las propiedades de Mount Desert pertenecientes a los descendientes de los magnates industriales y petroleros aumentaron casi en el mismo porcentaje. Al parecer, los grandes millonarios del pasado tuvieron buen ojo para saber dónde asentar sus viviendas.