Incluye una cuenta de compensación

Fomento pacta un plan con la banca para evitar la quiebra de las radiales

Los grandes bancos y cajas han trasladado a Fomento la necesidad de ampliar el actual marco de ayudas a las autopistas en riesgo de quiebra. El sector financiero aprecia una grave amenaza de impagos de deuda y negocia con el ministerio una cuenta de compensación de 15 años para asegurar los ingresos de las concesionarias ante la falta de tráfico.

Fomento pacta un plan con la banca para evitar la quiebra de las radiales
Fomento pacta un plan con la banca para evitar la quiebra de las radiales

Constructoras y concesionarias no se han quedado solas en la demanda de soluciones para las autopistas en riego de quiebra por la sequía de vehículos en las cabinas de peaje. La banca también ha advertido a Fomento que la situación es de extrema gravedad para el sistema concesional español y negocia nuevas compensaciones para unas infraestructuras que arrastran cientos de millones de deuda, entre las que destacan las autopistas radiales de Madrid.

Fuentes cercanas a los contactos aseguran que a finales de julio se celebró un encuentro de alto nivel en dependencias ministeriales en el que el Santander lideraba al sector financiero para pedir ayudas públicas.

Fomento puso en juego en junio una cuenta de compensación por tres años que daba derecho a las concesionarias a recibir cada ejercicio la diferencia entre sus ingresos y los que registrarían de alcanzar el 80% del tráfico estimado en sus ofertas de licitación. Este balón de oxígeno, dotado con 80 millones, estaba contemplado en los Presupuestos Generales de 2010, pero fue la Ley 43/2010 del Servicio Postal Universal la que introdujo la medida antes del verano.

Las empresas afectadas han venido demandando en los últimos meses que este salvavidas, con ayudas que serían devueltas cuando las autopistas recuperen el ritmo esperado de tráfico, alcance un plazo de 20 años, con una dotación de 120 millones por ejercicio. Una extensión que Fomento ve excesiva.

Sin embargo, hay disposición de articular un plan que sirva para garantizar la viabilidad de las infraestructuras a largo plazo. La banca habría logrado en ese encuentro que el Gobierno sopese garantizar unos ingresos mínimos durante 15 años, plazo en el que Fomento y Hacienda parecen estar de acuerdo. De este modo, y a falta de atar la dotación anual para las nuevas cuentas de compensación, se despejarían las dudas que pesan sobre la capacidad de las concesionarias para atender el pago de la deuda.

Las autopistas en problemas son las cuatro radiales de Madrid; la M-12 que va desde la capital hasta Barajas; la autopista Madrid-Toledo; la Cartagena-Vera; la circunvalación de Alicante y la autopista Ocaña-La Roda, entre otras.

El proceso de refinanciación de los 553 millones de deuda de la Radial 4, controlada por Ferrovial, habría movido a la banca a mover ficha en busca de visibilidad en los ingresos de sus clientes antes de dar el visto bueno al aplazamiento de la deuda. Como adelantó CincoDías, Ferrovial y sus socios en la concesionaria de la radial (Sacyr y Cajas Castilla La Mancha) han activado un standstill (pacto de espera) de cuatro meses con sus 29 acreedores. Así, queda congelada la refinanciación mientras el Gobierno pone en marcha la solución.

El crédito expiró el 27 de julio en medio de un fuerte desequilibrio de la radial 4: la concesionaria dedica 32 millones al año a pagar intereses, una cifra muy superior a los ingresos (19,9 millones en 2010). En esta situación, los accionistas de la R-4 no están dispuestos a aportar nuevos fondos propios y la entrada en concurso sería una vía que los bancos quieren evitar a toda costa.

En la financiación de las radiales están expuestos el Santander, BBVA, La Caixa, Caja Madrid, Deutsche Bank, Popular, Sabadell, Crédit Agricole, Unicaja, Cajasur y un largo etcétera.

La deuda debía estar pagada en 20 años

Abertis, Ferrovial, Sacyr, ACS, Acciona o Globalvía, aspiraban a una rentabilidad del 10% en cada una de las radiales madrileñas que discurren paralelas a las autovías nacionales II, III, IV y V. Ese ratio suponía que en cinco años declararían beneficios, en 11 años empezarían a pagar impuestos -tras compensar las bases negativas-, y en el vigésimo año de vida concesional estarían con el casillero de deuda a cero.

Sin embargo, se dieron de bruces con una notable desviación sobre los presupuestos de construcción, por expropiaciones y obras no previstas, y con la falta de tráfico. Desde la patronal Seopan se argumenta que la inversión en las radiales se fue a 3.604 millones, frente a una estimación inicial de 1.756 millones (incluida la circunvalación M-50). En cuanto a la intensidad media de tráfico, está en un 40% respecto al flujo que se estimaba para estos años.

¿Dónde reside el problema de la banca? La caja generada por las concesionarias no soporta el peso de la deuda sin que los accionistas tengan que aportar fondos propios. Y estos no están por la labor.

Ferrovial está en proceso de refinanciación y no habrá una extensión significativa del crédito de 553 millones si los bancos no aprecian visibilidad en los ingresos. A la vuelta de la esquina, en 2012, expira la deuda de las radiales 3 y 5, operadas por Abertis. æpermil;sta asciende a 600 millones y a la concesionaria ya le costó ganar dos años de plazo, en 2010, en medio de la actual crisis.

Créditos. radiales con deuda a corto plazo

Radial 4: la inversión alcanzó 1.064 millones de euros y la deuda de 553 millones se negocia durante estas semanas. La concesión expira en 2065. Sus accionistas son Ferrovial (55%), Sacyr (35%) y CCM (10%).

Radiales 3 y 5: Abertis (35%) Sacyr (25,2%), Globalvía (20%) y ACS (19,7%) se reparten el capital de la concesionaria Accesos de Madrid, titular de la R-3 y R-5. Su deuda alcanza 600 millones, con vencimiento en octubre de 2012.