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La desconfianza inversora y la crisis soberana hacen caer un 0,17% al Ibex

El éxito en la subasta de deuda no despeja las dudas en las Bolsas sobre Europa

El apoyo del BCE permitió a España colocar ayer 3.000 millones de euros en letras a menor coste que en la subasta anterior, mientras PSOE y PP acordaban incluir un techo de gasto en la Constitución, como pide Berlín. Aunque estas noticias auparon al Ibex, el índice terminó cediendo un 0,17% ante las dudas de los inversores sobre Alemania y la crisis soberana.

La sesión de ayer comenzó con algunos de los estímulos positivos más prometedores de los últimos días. Tras el buen cierre del lunes, el parqué madrileño esperaba con optimismo una subasta de deuda que se saldó con éxito, y ya crecía con cierta fuerza antes de que PSOE y PP llegaran a un acuerdo para incluir un techo de gasto en la Constitución, tal como reclama Berlín como condición para tomar medidas de calado ante la crisis de deuda soberana. Y cuando el ánimo de los inversores parecía recuperarse, la publicación de un indicador sobre su desconfianza les recordó cuál es la realidad en la que viven. El Ibex, siempre dispuesto a ser el primero, tanto si toca dejarse llevar por la euforia como para instalarse en el pesimismo, captó el mensaje y terminó el día con pérdidas.

La Bolsa española subía un 1,55% a media mañana, cuando el Tesoro público reveló que la subasta de letras se había saldado con la colocación de 2.941 millones de euros en deuda, de los 3.000 millones previstos. Además, si el interés que tuvo que pagar el Estado por colocar letras a seis meses fue del 2,52% en julio, ayer este coste se rebajó al 2,18%. En el caso de letras a tres meses, el coste pasó del 1,9% del mes pasado, al 1,35%. Una rebaja que, según los técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha), supone un ahorro para el Estado de 4,7 millones de euros en intereses. Una mejoría en la que ha tenido mucho que ver el Banco Central Europeo, que en las últimas dos semanas ha comprado más de 38.000 millones en deuda europea.

La prima de riesgo española -que mide el sobrecoste que paga un país por endeudarse frente a Alemania- empezaba a bajar de 286 puntos cuando el Gobierno y el PP daban luz verde a la inclusión en la Carta Magna de un límite de déficit de las cuentas públicas. Sin embargo, este primer paso en el programa franco-alemán para encarar la crisis soberana quedó diluido por el enfrentamiento intestino entre miembros de la zona euro. De un lado por las garantías bilaterales que Grecia está ofreciendo a quien la financie -como Finlandia reclama y que Alemania exige consensuar-, de otro, por la negativa de Berlín a la emisión eurobonos.

El Tesoro coloca 3.000 millones de euros en letras a menor interés

Así, entre la crisis de la moneda común, y la desaceleración en el crecimiento de la locomotora europea que se conoció la semana pasada, el indicador de confianza inversora del instituto alemán ZEW bajó ayer de -15,1 a -37,6, cuando se esperaba un -25. Y al Ibex se le acabó la gasolina. El índice español, que había coronado los 8.400 puntos, terminó cediendo un 0,17%, hasta los 8.279. La sesión estuvo marcada también por la exclusión de las acciones de Cepsa, al ejecutarse la opa que el fondo Ipic, de Abu Dabi, realizó sobre la petrolera.

Con todo, quien se llevó la peor parte fue la Bolsa de Italia, país que junto con España concentra las grandes tensiones del mercado soberano estos días. El parqué de Milán sufrió una rebaja del 1,04% en una sesión en la que el principal sindicato italiano, CGIL, convocó una huelga para el próximo 6 de septiembre en protesta por el ajuste del gasto aprobado por el Gobierno. El resto de grandes plazas europeas lograron mantener el tipo, con subidas que fueron desde el 1,08% de París, al 0,67% de Londres, pasando por el 1,07% que subió Fráncfort.

Bank of America, contra las cuerdas

Wall Street asiste estos días con preocupación a lo que podría ser la caída de otro de sus gigantes. Los títulos de Bank of America, el mayor prestamista de EE UU por volumen de activos, cedieron ayer otro 1,87% (el martes ya cayeron un 7,89%) ante el temor de que la entidad se vea obligada a ampliar capital para reforzar su balance. La situación podría ser aún más grave. El banco, que se hizo cargo de Merrill Lynch tras la quiebra de Lehman Brothers, podría ser comprado esta misma semana por JP Morgan, apoyado por el Gobierno de EE UU que aportaría unos 100.000 millones de dólares para el rescate, según publicaba ayer uno de los blogs del diario The Wall Street Journal.Mientras contienen la respiración los inversores neoyorquinos miran de reojo al edificio de la Fed. En las últimas jornadas, recuerda el estratega de Citi José Luis Martínez Campuzano, son frecuentes los rumores que apuntan a que en su comparecencia del viernes, Ben Bernanke podría anunciar un nuevo paquete de estímulos para impulsar los mercados.Entre ambos acontecimientos, el Standard & Poor's saldó la sesión de ayer con una fuerte subida del 3,43%, el Dow Jones ganando un 2,97%, y el Nasdaq creciendo un 4,29%.

El euro, al alza

A la espera de que la cumbre europea de septiembre salde las dudas sobre el futuro de Grecia, su prima de riesgo está disparada, en 1.529 puntos, frente a su máximo de 1.556. Las compras de deuda del BCE, no obstante, mantienen a raya al resto, y el euro subió ayer hasta los 1,443 dólares.

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