El mayor avión de la compañía

Boeing logra la certificación para su 747-8 tras dos años de retraso

El nuevo carguero de la aeronáutica estadounidense ha sido aprobada por las autoridades aéreas a ambos lados del Atlántico, por lo que ha superado las dos principales pruebas para su puesta en servicio.

Un Boeing 747-8 en el Salón Internacional Aeronáutico de París, el pasado junio
Un Boeing 747-8 en el Salón Internacional Aeronáutico de París, el pasado junio

El nuevo carguero 747-8 de Boeing, el mayor construido por la aeronáutica estadounidense, ha logrado las certificaciones pertinentes de la Federal Aviation Administration norteamericana (FAA) y de la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA).

Culimina así un periodo de dos años de retraso para la entrada en servicio del aparato. Su primer cliente, será la compañía luxemburguesa de carga Cargolux, a principios de septiembre. También está previsto que Lufthansa inicie el servicio comercial de la nave a principios de 2012.

La envergadura del avión es de 68 metros y su fuselaje es de 76 metros de largo, 18,3 metros más que el último modelo, el 747-400, que empezó a producirse en 2009. Las pruebas de vuelo se han desarrollado a lo largo de 18 meses en los que se han realizado varios de cambios de diseño.

Los ensayos continúan, sin embargo, en el modelo de pasajeros, el 747-8 Intercontinental. Sus 467 asientos competirán con el Airbus de 525 pasajeros, el A380, que entró en servicio en 2007. El carguero todavía no tiene rival comercial. Boeing ha anunciado pedidos de 114 aviones de carga y 56 del Intercontinental, aunque 20 de ellos no han sido firmados todavía.