Protestas populares

Washington y Bruselas fijan nuevas sanciones a Siria para forzar la renuncia de Al Asad

Estados Unidos y la Unión Europea convinieron ayer en que ha llegado la hora de que el presidente sirio, Bachar al Asad, renuncie a su cargo. Así lo dispusieron en sendos comunicados en los que rechazaron la violencia con la que el presidente sirio ha contenido las protestas e impusieron sanciones económicas al país para forzar la dimisión de Al Asad.

"Por el bien del pueblo sirio, ha llegado el momento de que el presidente Al Asad se vaya" indicó Obama, quien pidió por primera vez públicamente su renuncia. El líder estadounidense recordó que en numerosas ocasiones le pidieron "que encabezara una transición democrática o que se hiciera a un lado. No la ha encabezado".

Entre las nuevas sanciones económicas anunciadas ayer por Obama se encuentra la congelación con efecto inmediato de todos los bienes del Gobierno sirio sujetos a jurisdicción estadounidense y la prohibición a sus ciudadanos a que se impliquen en cualquier transacción en la que participe el régimen sirio, así como a invertir en el país. Al mismo tiempo, Obama prohibió las importaciones de petróleo y sus derivados de origen sirio, mercado que es el 49 en importancia para EE UU con 252.000 barriles diarios.

Por su parte, los líderes de Francia, Nicolas Sarkozy, Alemania, Angela Merkel, y del Reino Unido, David Cameron, reiteraron su condena a la "sangrienta represión" que ejerce el Gobierno de Bachar Al Asad y exigieron el fin "inmediato" de la violencia. Los tres líderes mostraron su apoyo "activo a nuevas sanciones europeas firmes contra el régimen de Al Asad" y le exhortaron "a poner fin inmediatamente a toda violencia, liberar a los presos de conciencia y permitir a las Naciones Unidas que evalúen sin trabas la situación".

Una demanda largo tiempo esperada

Estados Unidos exigió ayer por primera vez de forma pública y tajante la renuncia del presidente sirio, Bachar al Asad, aunque la comunidad internacional la esperaba ya desde hace tiempo y, en especial, desde la semana pasada. El motivo del aparente retraso fueron las peticiones de Turquía para ganar tiempo en su intento por convencer al presidente sirio para que renunciara.

La ONU afirmó ayer que existen indicios de crímenes contra la humanidad en la represión que ha hecho el Gobierno de Siria de las revueltas civiles. Los testigos hablan de "numerosas ejecuciones".