Un tercio de las compañías pertenece al sector inmobiliario

Las rebajas llegan a la Bolsa: 12 valores por menos de 50 céntimos

En las últimas semanas las turbulencias bursátiles han sido especialmente duras para el Ibex. Sin embargo, estas embestidas no solo son cosa del selectivo. De hecho, en el Mercado Continuo existen varios valores que hace tiempo que sufren el azote de los inversores. Entre todos ellos destaca una docena que ya tiene sus acciones por debajo de 50 céntimos.

Una persona muestra unas monedas en la mano
Una persona muestra unas monedas en la mano

La caída de Lehman Brothers en septiembre de 2008 fue el pistoletazo de salida para la explosión de la crisis económica en España. Un acontecimiento que se tradujo en una debacle bursátil de consecuencias imprevisibles, especialmente para el sector nacional por excelencia: el inmobiliario. De hecho basta con echar un vistazo a la lista de los valores más baratos del Mercado Continuo para ver que las consecuencias siguen pagándose. La tercera parte de las doce empresas que cotizan por debajo de los 50 céntimos son compañías relacionadas con la construcción.

Urbas, Quabit, Fergo Aisa y Nyesa. Todas ellas tocaron su máximo en los meses previos a la quiebra del banco norteamericano para desinflarse a velocidad de vértigo en las semanas posteriores. Las cuatro empresas disfrutaron de su época dorada gracias al ladrillo y cuando la burbuja inmobiliaria pinchó les tocó bajar a los infiernos. El ejemplo más claro es el de Quabit. La antigua Afirma (modificó su denominación en abril de 2010) tocó su máximo histórico el 26 de febrero de 2007, alcanzando los 67,83 euros. Diez meses después los títulos se intercambiaban por algo menos de cinco euros y acumulaba una devaluación superior al 93%. Tres años después, la cotización pena en el entorno de los diez céntimos. Las otras tres tampoco viven mucho mejor. De hecho, ninguna consigue superar los 0,25 euros.

Dentro de los saldos del negocio inmobiliario también se podría incluir a Ezentis. Esta compañía principalmente tecnológica adquirió la constructora valencia Sedesa en 2010. Una aventura que sumada a un litigio por la compra de un avión, problemas de liquidez y peleas entre sus accionistas ha terminado por hundir sus títulos hasta los 0,19 euros. Las complicaciones son uso común en sociedades que ante las dificultades han intentado reconvertirse a la carrera. Service puede dar fe de ello. La empresa de reprografía y suministros de oficina intentó subirse a la burbuja de las puntocom a través del uso de las nuevas tecnologías, un sueño del que ya apenas quedan las migajas. Lo más de 10 euros que su acción tocaba en los años 2000 hoy quedan reducidos a 33 céntimos.

En esta vorágine de valores 'low cost' también aparecen empresas que aunque maquilladas esconden escándalos sonados. Este es el caso de la alimentaria Deoleo. La antigua Sos Cuétara sufre las consecuencias de una gestión fraudulenta de sus antiguos dirigentes, los hermanos Salazar, con sus títulos sobreviviendo en los 0,33 euros. No muy lejos de estas cifras se sitúan las acciones del Grupo Tavex aunque por causas bien diferentes. En este caso son los altos precios de las materias primas y las dificultades de sobrevivir en un sector tan competitivo como el textil las razones para que la algodonera no consiga levantar el vuelo.

En las cuatro restantes hay una gran diversidad, pudiendo localizar desde Natraceutical, filial de la chocolatera Natra, hasta la papelera italiana Reno de Medici, ambas dos por el módico precio de 23 y 21 céntimos. Un precio que la histórica Seda de Barcelona reduce a más de la mitad por sus problemas de gestión y el elevado endeudamiento. Sin embargo, en este heterogéneo carrusel también se pueden ver empresas sólidas como es la productora Vértice 360º que desde su debut bursátil se ha devaluado en más de un 60% hasta los 0,18 euros. Por tanto, que el precio sea bajo no quiere decir que siempre sea barato, por mucho que se presenten honrosas excepciones.

La paradoja de la ponderación

Aunque puede parecer que el precio de una acción no es tan significativo como la ponderación de esa compañía en un índice, lo cierto es que en algunas ocasiones ambos conceptos están demasiado relacionados.

En el Ibex, la ponderación de los valores se obtiene a través de su capitalización (precio de la acción multiplicado por el número de acciones), es decir, cuanto más grande es una compañía, más peso tiene. Sin embargo, y aunque esto es así en la gran mayoría de las Bolsas, hay una estridente excepción. En el Dow Jones la mayor o menor ponderación depende tan solo del precio del cada acción, independientemente del número de acciones que coticen en Bolsa.

De esta manera, la compañía con más peso en el Dow Jones es IBM. Sus acciones se cambian a 172 dólares, por lo que su peso en el índice es del 11,35%. Siguiendo esta regla, Acciona sería la compañía con más ponderación en el Ibex, arrebatándole el papel a Telefónica, mientras que CAF sería el peso pesado del Mercado Continuo.