Libro Esade

Claves sencillas para la felicidad y el éxito

Estuve en la presentación de este libro. Y me cautivó tanto el autor como su contenido. No es el típico libro de autoayuda, pero también se puede considerar como tal pues encontramos en él filosofía, psicología, literatura… Pero, ante todo, es una obra íntima, práctica, positiva y valiente. Íntima porque Richard nos habla desde su propia experiencia vital. Su creer, pensar, hacer y sentir. Su forma de ser apasionada. Es práctica pues en ella el lector encontrará pautas para propiciar la felicidad: "convénzase de que la suerte se labra", "no se queje de nada", "no juzgue a nadie", "ande con gente feliz y positiva"…

Es una obra valiente porque Vaughan dice con mucha claridad cosas que a veces no nos gusta escuchar o no entendemos del todo. Y nos lo explica con citas, ejemplos y teorías. Así pues, nos abre la mente, nos revuelve, nos hace cuestionar paradigmas lanzándonos provocaciones como: "Se insensible primero, sensible después", "cultive dientes de lobo", "algunas de las Bienaventuranzas parecen más unas recetas eficaces para la consolación que caminos válidos hacia la felicidad en vida", "amarse a sí mismo es el comienzo de un idilio que durará toda la vida".

Me ha gustado especialmente el capítulo 14 -Maldecir la oscuridad- y el 22 -En torno a los justos y los pecadores-. Me he sentido muy alineado con las ideas que aparecen en ellos. En el primero, aparece una denuncia contra los quejicas, los que siempre ven todo negro, los que se consideran víctimas de la vida. "El mundo está lleno de personas que se quejan por vicio y sin levantar un dedo para resolver su situación"… "los quejicas, los jeremías, al final se condenan a ser personas toleradas pero poco apreciadas, poco tomadas en cuenta".

En el segundo, Vaughan nos habla de la necesidad de relacionarnos con nosotros mismos y los demás a través de la confianza. "Es la piedra angular de la convivencia y de la vida en sociedad en el mundo moderno".

El autor elige dos guías que avanzan a lo largo de todo el libro: un soliloquio de Macbeth en el que describe la vida como "una sombra que camina". Y una gran variedad de refranes españoles que reflejan una cultura, una forma de pensar, una forma de ser.

En definitiva, amigo "posible lector": anímese a serlo. Merece la pena. Y enhorabuena para Vaughan.

José María Gasalla, profesor de Esade