Escaso éxito de la iniciativa

Suiza toma medidas para frenar la apreciación del franco

No han servido ni el anuncio de un plan especial del Consejo Federal de Suiza ni las intervenciones del banco central del país. El franco prosigue su escalada.

El Consejo Federal de Suiza ha anunciado este miércoles un plan de acción de 2.000 millones de francos suizos (1.752 millones de euros) para combatir la apreciación de la moneda nacional, que está afectando a todo su tejido productivo al encarecer el precio de sus exportaciones en los mercados internacionales. Por el momento, sin embargo, el anuncio ha servido de poco y el franco ha seguido subiendo, incluso pese a las nuevas intervenciones del banco central suizo contra ello.

El plan se materializará con ayudas a los sectores del turismo, innovación e investigación, infraestructuras y a las industrias exportadoras, para que puedan recortar gastos y recuperar así parte de su margen de beneficios, reducido en las últimas semanas al perder competitividad respecto a los productos que se venden en euros.

El ministro de economía suizo, Johann Schneider-Ammann, precisó que se creará un grupo de trabajo en las próximas semanas que se ocupe de concretar estas medidas y que remitirá su proyecto al Parlamento para que pueda pronunciarse sobre este plan en la apertura de la sesión de otoño.

Lo que sí que adelantó es que los fondos necesarios para concretar estas medidas se conseguirán mediante una partida suplementaria en los presupuestos federales de 2011.

El plan de acción del Consejo Federal llega el mismo día en que el Banco Central Suizo (BNS) anunciara su tercera intervención para frenar la apreciación del franco, a través de una nueva inyección de liquidez en la economía helvética.

La cantidad aportada por el BNS se eleva así a 200.000 millones de francos (175.500 millones de euros), una cifra sustancialmente superior a la inicialmente inyectada hace dos semanas -30.000 millones de francos- cuando el banco emisor decidió actuar.

La escalada de la divisa helvética ha sido fulgurante en las últimas semanas, ya que hace tan sólo un mes, el euro se cambiaba todavía a unos 1,20 francos, frente a los 1,02 francos a los que llegó el 9 de agosto, cuando alcanzó un máximo histórico para la moneda suiza.