Recomiendan valores poco endeudados y con alto dividendo

Los analistas: la alta volatilidad y la tendencia bajista de la Bolsa persistirán

El escenario de incertidumbre mundial no tienen visos de despejarse y la renta variable continuará a merced de una "alta volatilidad con tendencia bajista". Ante este panorama, y a la espera de las soluciones que puedan llegar al inicio del nuevo curso político, gestores y analistas aconsejan invertir en sectores no cíclicos, como el energético, y en valores poco endeudados y que destaquen por sus elevados dividendos como Telefónica, Enagás o Iberdrola.

Estamos ya a mitad de agosto, pero hasta principios de septiembre no empezará a ponerse en marcha de verdad la maquinaria política. Es entonces cuando podemos esperar los primeros resultados de las decisiones legislativas en las que los analistas confían para esclarecer el mar de dudas en el que se ha convertido el mercado. Como se demostró la semana pasada en el sector bancario francés, "la incertidumbre va a continuar a corto plazo" asegura Alberto Roldán, director de renta variable de Inverseguros.

La vuelta de las vacaciones políticas en septiembre y el cambio de Ejecutivo a finales de noviembre significarán un nuevo empuje a medidas que "profundicen en los ajustes que demanda el mercado" afirma Nicolás López, director de análisis de MG Valores. Hasta entonces el panorama será muy parecido, tanto la bolsa como la prima de riesgo -que van cogidas de la mano- fijarán la atención de los inversores. El mercado bursátil, como ya viene siendo habitual, será guiado por "una gran volatilidad con tendencia claramente bajista" según López.

Para el grupo Ahorro Corporación son dos las vertientes de riesgo en estos momentos para los inversores en renta variable: por un lado, "el incremento de un riesgo financiero global" similar al de 2008 y, por otro, "el temor a una nueva contracción económica", que supone automáticamente un "impacto negativo" para los beneficios empresariales.

Los expertos coinciden: aún quedan muchos asuntos por resolver. En Europa, no está del todo claro qué ocurrirá en el ámbito bancario después de que la aprobación del segundo rescate griego, las políticas del BCE y la compra de deuda soberana no hayan devuelto la confianza a los mercados. En EE UU, no convenció el acuerdo bipartidista sobre el recorte del déficit y el aumento del techo de gasto. Tampoco el anuncio de la Fed de mantener los tipos entre el 0,25% y el 0% ha conseguido contrarrestar la amenaza de una ralentización en la recuperación de la mayor economía mundial.

Las operaciones, ahora más que nunca, "dependen del tipo de inversor", sin embargo "lo más aconsejable es configurar una cartera de perfil defensivo", explica Nicolás López, director de análisis de MG Valores. Los expertos sugieren evitar los sectores con tendencias cíclicas y apostar por aquellos con un crecimiento débil, pero sostenido, como las energéticas o las telecos: Endesa, Enagás, Iberdrola o Telefónica. López afirma que "salir de bolsa no es una opción recomendable", es cierto que existe más peligro en unos sectores que en otros, por ello el director de análisis de MG Valores aconseja no arriesgar e invertir en "valores sólidos en momentos de crisis o que ofrecen un buen dividendo".

Según un reciente informe del departamento de estrategia y análisis de Ahorro Corporación el castigo de las bolsas seguirá centrado en los bancos y en las compañías más ligadas al ciclo económico y con elevados niveles de deuda. "En el lado contrario, entidades como BME, con caja neta y con buenas perspectivas de ingresos ante el incremento de volúmenes que estamos observando en julio y agosto, pueden ser consideradas como valores defensivos", señalan.

Aunque habrá excepciones, "el pesimismo es generalizado" apunta Alberto Roldán, director de renta variable de Inverseguros, y añade "falta confianza, no se están llevando a cabo respuestas políticas a corto plazo". Así las cosas, los operadores "no pueden fiarse de un criterio sólido para invertir ni anticiparse al mercado" asegura Roldán, ya que incluso el futuro más próximo es incierto. "Es necesario una verdadera unidad política que transmita confianza a los mercados y facilite la aplicación de medidas contundentes de forma coordinada" añaden desde Ahorro Corporación.