El Ibex pierde un 0,4% tras acumular una subida del 9,3% en tres días

El temor a otra recesión económica frena el rebote de las Bolsas

Las dudas sobre la recuperación de Europa, acrecentadas por el mal dato de PIB alemán del segundo trimestre, frenaron ayer en seco el rebote de las Bolsas. El Ibex, que había remontado un 9,3% en las tres últimas sesiones, se desinfló hasta los 8.674 puntos. Llegó a caer en la jornada un 2,47%, si bien las mejores perspectivas en EE UU -la producción industrial repuntó un 0,9%- redujeron el descenso al 0,4%.

Una de cal y otra de arena para los índices bursátiles. El pinchazo de la economía alemana -el PIB creció en el segundo trimestre un pírrico 0,1% frente al 1,3% del primero- disparó ayer los temores a otra recesión en Europa, cuando aún colean los problemas de la deuda soberana. Unos malos augurios que pincharon la recuperación de las Bolsas. El Ibex 35, que en las tres últimas sesiones había recuperado un 9,3%, llegó a desinflarse por la mañana un 2,47%, aunque la apertura de Wall Street mitigó las pérdidas. El repunte de la producción industrial estadounidense en julio -creció un 0,9%-, junto a los favorables resultados presentados por algunas compañías como Wal-Mart y Home Depot, permitieron cerrar prácticamente en tablas. También puso su granito de arena la agencia de calificación de riesgo Fitch, que mantuvo el rating crediticio de EE UU en triple A, con perspectiva estable. Esta decisión se produce después de que S&P decidiera recortarlo un escalón y Moody's colocara la perspectiva en negativa.

Al final, el índice español se dejó un 0,4% -cotiza a 8.674,3 puntos-, mientras que Fráncfort bajó un 0,45% y París un 0,25%. En Wall Street, el Dow Jones descendió un 0,67%, el Standard & Poor's un 0,97% y el Nasdaq un 1,24%.

"El miedo a una recesión no estaba incorporado a las valoraciones", señala Alberto Roldán, director de renta variable de Inverseguros. Este experto asegura que, aunque la volatilidad descenderá en los próximos días debido a la contundencia mostrada por el Banco Central Europeo en la compra de bonos periféricos -el supervisor anunció el lunes que había realizado adquisiciones de deuda durante la semana anterior por 22.000 millones de euros, cifra récord desde que se puso en marcha este programa hace ahora más de un año-, las Bolsas seguirán deprimidas. "Mientras que el crecimiento económico siga débil y el riesgo soberano elevado, las perspectivas bursátiles continuarán siendo negativas", añade.

Fitch mantiene el rating crediticio de EE UU en triple A con perspectiva estable

Una opinión que comparten en Ahorro Corporación, donde apuntan al sector bancario y a las compañías más ligadas al ciclo económico y con elevados niveles de deuda como las que serán más penalizadas. La firma de análisis indica en un informe que la situación actual, si bien guarda ciertas similitudes con la crisis de 2008, presenta algunas aspectos aún más negativos como la imposibilidad de aplicar herramientas de choque (la política fiscal ha sido invalidada por los mercados financieros y los bancos centrales prácticamente han agotado su margen en política monetaria) ante la aparición de una nueva recaída en el crecimiento global. En este desolador contexto, la única esperanza es que se alcance una verdadera unidad política capaz de transmitir confianza a los mercados y que se apliquen medidas contundentes de manera coordinada.

De momento, hoy los mercados emitirán su dictamen al resultado del encuentro celebrado en París entre el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y la canciller alemana, Angela Merkel (su contenido se conoció tras el cierre de las Bolsas europeas). En los días previos se había especulado con la posibilidad de que anunciarán un acuerdo para emitir eurobonos, pero finalmente no fue así. En este sentido, Link Securities señalaba "si las Bolsas esperan milagros (de la cumbre) como la aceptación de Alemania de los eurobonos, creemos que la decepción puede ser grande". La firma considera que la implantación de los eurobonos es una "quimera" en estos momentos. "Hasta que no haya una autoridad financiera global en la región, con autoridad para determinar la política fiscal de los distintos países, los eurobonos no serán aceptados por los países del norte de la zona del euro como Alemania u Holanda", explican.

Otras claves de la situación

La volatilidad vuelve al euro . La comparecencia de la canciller alemana, Angela Merkel, junto al presidente francés, Nicolas Sarkozy, haciendo una defensa encendida del euro permitió que la divisa repuntara ayer, después de haber cotizado fuertemente a la baja durante toda la sesión. La moneda europea llegó a cotizar a 1,435 dólares, pero luego remontó hacia el nivel de los 1,446 dólares. El franco suizo prosiguió con su rápido descenso: cayó a 0,8734 euros por unidad y acumula una caída del 10% en una semana. El yen se mantuvo estable y cotizó a 110,8 unidades por euro.

El oro regresa a los 1.780 dólares. El carácter de valor refugio sigue siendo plenamente válido. La onza regresó ayer a los 1.780 dólares por unidad, frente a los 1.765 a los que cotizó el lunes. El oro hizo máximo histórico el pasado miércoles, cuando cerró en 1.793 dólares y llegó a cotizar en el entorno de los 1.800 dólares. Los expertos apuestan porque el oro alcance los 2.000 dólares este año, si persiste la inestabilidad en las economías americana y europea. Por otra parte, el petróleo bajó hasta el entorno de los 109 dólares por barril. El crudo es hoy un 46% más caro que hace un año.

La prima de riesgo se estabiliza. El diferencial entre la rentabilidad exigida a España y a Alemania se situó ayer en 266,2 puntos, frente a los 266,96 de la jornada anterior. El alcance de la intervención de la BCE parece así tener un límite definido, después de lograr que la prima de riesgo cayera prácticamente 130 puntos en cuestión de días. En Italia, el movimiento ha sido similar. El spread se situó en 267,1 puntos, frente a los 270 del lunes. El spread de Portugal aumentó ligeramente y pasó de 818,8 a 819,5 puntos básicos. En Irlanda, el diferencial pasó de 748,2 a 748,6.