Régimen de impuestos filipino

El sector del brandy confía en recuperar el mercado filipino

La OMC considera "discriminatorias" las tasas aduaneras del país en un dictamen que su Gobierno quiere recurrir

La Federación Española de Bebidas Espirituosas (FEBE) cree que se ha dado el primer paso para conseguir un "aumento exponencial de las exportaciones españolas de brandy" en Filipinas. Lo afirma tras conocer la decisión de la Organización Mundial del Comercio (OMC), que afirmó el pasado lunes que el régimen de impuestos filipino sobre los aguardientes procedentes de la Unión Europea y Estados Unidos es "discriminatorio".

No obstante, el Gobierno del país del sureste asiático anunció ayer que se prepara para apelar el fallo del panel de disputas de la OMC. El subsecretario de Comercio Exterior de Filipinas, Adrián Cristóbal, explicó que se está estudiando la resolución para que se pueda "presentar un caso sólido en el proceso de apelación", para lo que existe un plazo de 60 días.

Las declaraciones de Cristóbal contrastan con la posición de la Comisión Europea, que al conocer el fallo expresó su deseo de que el Gobierno asiático trabaje en "las medidas necesarias" para solucionar la situación, que "supone un "importante obstáculo a las importaciones a Filipinas". Según la Comisión Europea, los impuestos sobre las bebidas importadas son entre 10 y 50 veces superiores a los que se impone a las bebidas producidas en el país.

En Filipinas se aplica una tasa reducida a todos los aguardientes nacionales elaborados con una de las materias primas designadas, la caña de azúcar; por su parte, las bebidas importadas se elaboran en su mayoría con cereales o uvas. A estas bebidas se le aplican unos tipos impositivos superiores desde 1997.

España es el principal exportador de brandy a Filipinas. Esta bebida alcohólica es el principal producto nacional dirigido al mercado asiático, donde el año pasado se vendieron cerca de 11 millones de botellas de las bodegas de Jerez.

El director de la FEBE, Bosco Torremocha, explicó el pasado junio a CincoDías que una botella de brandy español puede soportar actualmente un gravamen fiscal en Filipinas comprendido entre el 1.000% y el 4.000% por su origen extranjero.

El tipo impositivo aplicable depende de su grado de alcohol y destilación, si es solera, reserva o gran reserva. Esas tasas han hecho caer las exportaciones a un ritmo del 40% desde 2006, cuando hasta 2005 se registró un crecimiento medio anual cercano al 60%. Esto supone unas pérdidas anuales de 35 millones de euros, según Torremocha.