Feria MAKS

Rusia, un mercado aeronáutico de 76.150 millones de euros

Moscú trata de mostrar la salud de su industria aeroespacial en MAKS

Un 'superavión' A-380 de Airbus espera en las pistas del aeropuerto de Zhukovsky, en Moscú
Un 'superavión' A-380 de Airbus espera en las pistas del aeropuerto de Zhukovsky, en Moscú

Rusia sigue adelante con los planes para recuperar su papel como gran potencia política y económica a nivel mundial. Y los sectores de la aeronáutica y el espacio son un buen escenario para tratar de demostrar su fortaleza. Con esta premisa, ayer dio inicio a la feria MAKS, que se celebra cada dos años en el aeropuerto de Zhukovsky, a las afueras de Moscú. Lo que comenzó en 1992 bajo el nombre de Mosaeroshow, una mera exhibición aeronáutica creada para apoyar a la industria rusa, se ha convertido ahora en una cita obligada para las grandes empresas mundiales, interesadas en uno de los mercados con mayor potencial de crecimiento.

Según un estudio hecho público esta semana por la estadounidense Boeing, se espera que el mercado de lo que era la antigua Unión Soviética mueva 110.000 millones de dólares (76.150 millones de euros) durante los próximos 20 años y solo en el campo de la aviación comercial.

En total, la demanda de nuevos aviones por parte de las antiguas repúblicas soviéticas ascenderá a las 1.080 unidades. El 60% de estas aeronaves será del segmento de aviones pasillo único (hasta los 210 pasajeros), el más rentable del mercado para los fabricantes.

Con estas previsiones, unas 800 empresas se han apuntado este año a MAKS, alrededor de un 14% más que en el anterior edición de 2009. Según Aviasalon, organizador del evento, se prevé que a lo largo de la semana las compañías cierren acuerdos valorados en uno 10.000 millones de dólares (6.925 millones de euros).

Estrategia

Los principales protagonistas de la feria serán las empresas rusas. Para relanzar su industria aeronáutica, el país ha creado el conglomerado UAC, con el que pretende competir de tú a tú con gigantes como EADS y su filial Airbus o Boeing. El grupo tiene en marcha el lanzamiento de dos aviones (uno regional, el Sukhoi Superjet-100; otro de un solo pasillo, el MS-21 de Irkut) que le permitirán abarcar una franja que va desde los 85 hasta los 210 asientos y empezar a robar cuota de mercado a los dos grandes de la aeronáutica mundial.

El impulso a la industria nacional (fuertemente subvencionada por el Gobierno ruso) se complementa con acuerdos estratégicos con compañías occidentales. Así, por ejemplo, el Superjet-100 cuenta con la participación del grupo italiano Finmeccanica.

Junto a estos dos aviones civiles, UAC también busca crecer con aeronaves militares, como las nuevas versiones de los aviones de transporte IL-76 y An-124 (este en colaboración con Antonov) y los cazas Su-35 y T-50 PAK FA. Este último, un avión combate de los llamados invisibles, será una de las estrellas de MAKS, ya que participará en las exhibiciones aéreas de estos días por primera vez.

Pese al protagonismo de la industria rusa, Airbus y Boeing (que han desplegado sus emblemáticos A-380 y 787 Dreamliner) no quieren dejar de pasar la oportunidad que supone el salón aeroespacial para hacer negocio. Así, la filial de EADS, por ejemplo, anunció ayer un acuerdo con Transaero para la venta de ocho aviones de la nueva versión del A-320, en un acuerdo que ronda los 729 millones de dólares a precios de catálogo (505 millones de euros). La aerolínea (que tradicionalmente compraba aviones a Boeing) se convertirá en el cliente de lanzamiento del A-320 Neo en Europa Oriental.

Además, Airbus también reforzó el acuerdo que mantiene con la rusa VSMPO-Avisma para que le suministre titanio para fabricar el nuevo A-350.

Las cifras

800 empresas participan en la feria aeronáutica bianual MAKS, a las afueras de Moscú.

6.925 millones de euros es el valor estimado de los contratos que podrían cerrarse esta semana en el salón aeroespacial en Rusia, según sus organizadores.