Las autoridades de Competencia y el Banco de España deben aprobar la operación

Tinsa planea adquirir Tasamadrid para controlar el 30% del mercado

Es la historia del pez grande que se come a otro pez grande. Tinsa, empresa líder del mercado de valoración, análisis y asesoramiento inmobiliario, negocia la compra de Tasamadrid, propiedad de Bankia y segunda compañía por importe tasado y tercera por número de tasaciones. La operación, que se encuentra en fase preliminar, daría lugar a una entidad con una cuota de mercado que rondaría el 30%.

Bankia, torres Kio
Bankia, torres Kio

Las dos compañías implicadas prefieren mantener la cautela y eluden hacer comentarios al respecto, pero fuentes del sector cercanas al proceso confirmaron ayer a CincoDías que Tinsa planea la compra de Tasamadrid, propiedad al 100% de Caja Madrid, ahora integrada en Bankia. "La operación está en discusión, en fase muy preliminar", aseguran estas fuentes. Todavía no se ha hablado de la cantidad de dinero que supondría esta adquisición para Tinsa, líder indiscutible del sector, porque uno de los temas clave con los que se han topado los negociadores es la cuota de mercado que obtendría la entidad resultante, ante un posible caso de abuso de posición dominante. Tinsa y Sociedad de Tasación son las dos entidades de valoración más importantes del país. El último informe del Banco de España subraya que entre las dos realizan un tercio de las tasaciones totales del mercado y de su importe. Sin embargo, Sociedad de Tasación, que es la única de las grandes compañías de este negocio que siempre mantuvo su independencia de las entidades financieras, ha ido perdiendo protagonismo.

Es más, Tasamadrid la supera en importe de las tasaciones, aunque no en número de valoraciones ni en ingresos, según los últimos datos disponibles del ranking de tasadoras en 2009. Así, la líder del mercado engulliría a la segunda o tercera del sector, según sea la variable que se tenga en cuenta. Y es que las cinco primeras compañías de este mercado controlan el 53% de la actividad, tal y como resalta el organismo supervisor, que advierte de la gran atomización de este negocio.

Por tanto, de cristalizar esta operación, que deberá ser autorizada por el Banco de España, Tinsa y Tasamadrid "rondarían el 30% del mercado, una barrera importante a efectos de las autoridades de Competencia, que también tendrán que dar su visto bueno", explican las mismas fuentes. Así, Tinsa ampliaría de manera definitiva su brecha con Sociedad de Tasación y culminaría su proceso de transformación desde que fue comprada el año pasado por Advent.

Tinsa obtuvo en 2010 unos ingresos de 90 millones, un 10% menos

El fondo de capital riesgo estadounidense Advent International adquirió el 94,5% de Tinsa por 100 millones de euros en 2010 con el fin de "invertir en sectores en los que la firma posee un conocimiento profundo (en este caso, servicios financieros) y en compañías que tengan un potencial de crecimiento importante, bien por crecimiento de la industria o por incremento de cuota de mercado de la propia compañía", explicó el fondo en un comunicado el día que se hizo oficial la compra. Se trata de lo que los anglosajones denominan buy and build.

Frente a los 80 millones de euros que Advent calculó entonces que facturaría Tinsa, los últimos números indican que el año pasado los ingresos alcanzaron los 90 millones (cerca de un 10% menos que en 2009), facturación que espera repetir durante este ejercicio. No será tarea fácil, atendiendo al desplome que está registrando el negocio inmobiliario.

El Banco de España acaba de destacarlo en su informe. Desde 2006, la actividad de las tasadoras se ha reducido casi a la mitad, tanto en el número de valoraciones realizadas, que se desplomaron en cuatro años un 46%, como si se comparan los importes tasados (-48%). Si en 2006 realizaban casi dos millones de tasaciones por valor de 862.000 millones de euros, el año pasado ni siquiera llegaron al millón (977.100) y su importe a 450.000 millones. Y, sin embargo, del análisis de las cuentas de estas compañías también se desprende otro dato más positivo. Pese a la crudeza de la crisis, la plantilla de estas empresas se ha reducido un 19,7% y son escasas las sociedades que han echado el cierre.

Cabe esperar, por tanto, que en los próximos años se produzca un proceso de concentración en el que sean numerosas las tasadoras que se fusionen o sean adquiridas. Será la única manera de poder competir con más y mejores recursos en un negocio, cuyas cifras de vértigo de comienzos de la década pasada ya no volverán.

Hacia un sector independiente de las entidades financieras

Las tasadoras han sido consideradas como uno de los principales villanos del mercado de la vivienda. Numerosos expertos culpan a estas compañías de sobrevalorar artificialmente algunos inmuebles, para facilitar con ello la concesión de créditos. No en vano, buena parte de estas sociedades estaba participada por bancos y cajas. Sin embargo, la venta de Tinsa (participada por 35 cajas de ahorros) al fondo de capital riesgo Advent el año pasado supuso una fuerte ruptura con esa realidad.

De hecho, las tasadoras vinculadas a los bancos realizaron el 21% de todas las valoraciones en 2010, frente al 44% del año anterior, según el informe del Banco de España. Un proceso que los expertos creen que es saludable que continúe.

Menor beneficio

La crisis azota y de qué manera a las tasadoras. Solo en 2010, el número de tasaciones realizadas descendió un 8% anual, mientras su importe se desplomó un 21%. La merma de ingresos y el control del gasto dio como resultado un beneficio de 16,1 millones, inferior en un 34,2% al de 2009.