Anuncia el dinero invertido en deuda española e italiana

El BCE muestra si tiene ganas de pelear

El presidente del Banco Central Europea, muestra hoy parte de su juego: el emisor del euro hará pública esta mañana el dinero que ha invertido en adquirir deuda española e italiana, lo que ha contribuido a la estabilización de los mercados.

Jean-Claude Trichet, presidente del BCE
Jean-Claude Trichet, presidente del BCE

El presidente del Banco Central Europeo, muestra hoy parte de su juego: el emisor del euro hará pública esta mañana el dinero que ha invertido en adquirir deuda española e italiana, lo que ha contribuido a la estabilización de los mercados.

El Banco Central Europeo mostrará hoy las ganas que tiene de presentar batalla para salvaguardar las cuentas de la tercera y cuarta economía de la zona euro. El organismo emisor del euro anunciará hoy el dinero que a invertido durante la semana pasada en adquirir deuda italiana y española durante la semana pasada, tal y como anunció le pasado 7 de agosto. Una iniciativa forzada por a incapacidad de la clase política de convencer a los mercados de su habilidad de contener la crisis de deuda.

Una encuesta de 19 estrategas y economistas llevada a cabo por la agemncia Bloomberg prevé que esta cifra se sitúe en el entorno de los 15.000 millones de dólares. Esta cifra contrasta con lso 16.500 millones invertidos en mayo de 2010, cuando el BCE decidió ahacer lo propio con los bonos griegos. En aquel entonces, la rentabilidad de la deuda helena /(es decir, el dinero que ha de pagar el Estado para convencer a los inversores que compren sus títulos) cayó del 12,5% al 7,2%,. En el caso italiano y esopañol, esta caída se limita a 100 puntios básicos.

Claro que entre España e Italia cuentan con unos 2,2 billones de euros de deuda cotizando en los mercados secundarios. Una cifra que contrasta con los 630.000 millones con que cuentan Irlanda, Portugal y Grecia de forma conjunta. Así las cosas, diversos analistas han advertido que si el presidente del BCE, Jean Claude Trichet, quiere tener éxito con su estrategia de contención de la crisis de solvencia y mantenerla a raya en España e Italia, tendrá que gastarse al menos 100.000 millones de euros. Una cifra que se antoja demasiado elevada para las pretensiones del BCE (y el umbral de tolerancia de Alemania, que no ve con buenos ojos estas adquisiciobnes de deuda). En total, el programa de compra de bonos lanzado en mayo de 2010 y suspendido (de facto, sin mediar un anuncio oficial) en marzo pasadosupuso el desembolso de 74.000 millones.