Ha provisionado 45 millones de dólares por uno de ellos

Grifols hereda tres conflictos legales de Talecris que afectarían a su resultado

La empresa de hemoderivados Grifols ha heredado tres conflictos legales en la compra del grupo estadounidense Talecris que podrían afectar a sus resultados, si bien sólo ha provisionado 45 millones de dólares por uno de ellos.

Los contenciosos son tres: un proceso judicial contra Plasma Centers of América (PCA) en el cual un tribunal se ha pronunciado en contra de Talecris, por lo que ha provisionado los 45 millones de dólares; un posible incumplimiento de la ley de prácticas corruptas extranjeras (FCPA por sus siglas en inglés) y una investigación de la Fiscalía de Pensilvania sobre si la venta el producto Gamunex puede recibir parte de la financiación federal.

Por los dos últimos, Grifols ha descartado provisionar fondos, si bien advierte en sus Estados Financieros Consolidados Intermedios del Primer Semestre 2011 que, en el caso de la investigación por prácticas corruptas extranjeras, "cualquier sanción o pérdida derivada de ello podría tener un impacto adverso significativo sobre el Grupo o sobre el resultado de explotación".

Estas tres contingencias han sido los caramelos envenenados que ha encontrado Grifols en su compra de Talecris, una operación por valor de 3.300 millones de euros, incluyendo la deuda neta, la compra más importante que nunca ha hecho una compañía española en Estados Unidos. Portavoces de la compañía consultados han asegurado que todos estos conflictos se han tenido en cuenta en el precio de la operación. El problema de las posibles prácticas corruptas en otros países se detectó, según consta en este informe, por una investigación interna de la propia Talecris que se llevó a cabo con un asesor jurídico externo y que finalizó en el primer trimestre de este año.

"El grupo Talecris se puso en contacto de forma voluntaria con el Departamento de Justicia de Estados Unidos para informarles de la investigación en curso y ofrecer su colaboración", asegura la empresa en su informe. La investigación se centró en las ventas de Talecris a Irán, Rusia y Bielorrusia y el informe añade que también se están revisando las prácticas comerciales en países como Brasil, Bulgaria, China, Georgia, Libia, Polonia, Turquía y Ucrania.

"Talecris ha suspendido los envíos a algunos de estos países", señala el informe, que advierte además de que en la medida en que Talecris o el Departamento de Justicia concluyan que no es posible aplicar las salvaguardas necesarias, "puede dar lugar a pérdidas permanentes de negocio en estos países", que fuentes de Grifols relativizan por la baja cuota de mercado de estos países en las ventas del grupo. Grifols justifica el hecho de no provisionar ninguna cuantía por esta cuestión por el hecho de que considera que el Departamento de Justicia o cualquier otra agencia federal podrían "descartar la imposición de dichas sanciones". Por este motivo, se limita a dejar constancia sobre la "incertidumbre que rodea a este asunto", según la nota.

En cambio, sí que ha provisionado 45 millones por un pleito perdido contra PCA por incumplimiento de contrato, aunque Talecris ha recurrido ante el tribunal de apelación de Carolina del Norte. La tercera cuestión corresponde a la investigación de la Fiscalía de Pensilvania por si es correcto que se reciban fondos federales para el producto Gamunex, una solución estéril de inmunoglobulina humana para pacientes con inmunodeficiencia de plaquetas en sangre.

La empresa advierte al respecto de que el servicio de salud pública estadounidense podría "emprender acciones legales" contra Grifols, que también "podría ser objeto de sanciones o imposiciones de daños y perjuicios", si bien considera estas alternativas como poco probables ya que la compañía está colaborando con la investigación y respondiendo a la información demandada.