Chema Martínez. Atleta

"Madrileños y españoles merecemos unos Juegos"

A punto de cumplir los 40, el atleta madrileño afrontará su séptimo campeonato del mundo consecutivo con la misma ilusión que el primero. Reclama unos JJ OO para Madrid y se declara enemigo del dopaje

Ha participado en seis campeonatos del mundo y en dos Juegos Olímpicos. Ha ganado tres medallas, una de oro y dos de plata, en otros tantos europeos y se ha enfrentado con una de las mejores generaciones de maratonianos de la historia. A punto de cumplir los 40, pocos continuarían en la brecha de la forma en que lo hace Chema Martínez (Madrid, 1971). Y no solo por los 230 kilómetros que correrá cada semana hasta la maratón del Mundial de Daegu (Corea del Sur). Su ilusión por competir marca cada una de sus zancadas.

¿Cómo espera llegar a la maratón de Daegu?

Me encuentro muy en forma, estoy con muchísimas ganas, como siempre que llega un mundial, y con las ganas de intentar hacerlo tan bien como en el último, que entré octavo, primer blanco y finalista. La verdad que voy con ganas, con las pilas cargadas y sabiendo que me queda la peor parte de la maratón, que es el entrenamiento previo

"Si en lugar de Río fuese Madrid 2016, alargaría mi carrera, por mis narices, por vivir aquí unos Juegos Olímpicos"

¿Cómo es su día a día en las semanas previas a la prueba?

Intento trabajar en las condiciones que me voy a encontrar en el campeonato, con entrenamiento ininterrumpido y haciendo una media de 220-230 kilómetros semanales. Alterno entrenamientos a 2.300 metros en Sierra Nevada y a nivel del mar en Salobreña, Granada. Suelo desayunar en Sierra Nevada a las siete, cojo el coche y tardo alrededor de una hora en llegar a la playa. Por la tarde vuelvo a subir a Sierra Nevada, con lo cual le pego otra leche al cuerpo, porque le llevo desde estar a 2.300 metros a nivel cero y vuelvo a subir, así que le tengo dándole caña.

Está a punto de cumplir los 40 y aún le quedan retos como el mundial de este año y los Juegos de Londres. ¿Qué le sigue motivando?

Claro está que cada vez tengo más años y que estoy más cerca del final que del principio. Si le dices a cualquiera de los jóvenes con los que entreno que me voy a retirar, yo creo que ni se lo van a creer, porque me ven trabajar con la misma ilusión que tenía a los 18 años, cuando empecé a venir al INEF Instituto Nacional de Educación Física. Llevo más de media vida viniendo a entrenar aquí. Me mueve la ilusión, la motivación, el disfrutar de lo que hago, y cuando llegue el día será el momento de pasar a otra parte de la vida que también tengo ganas de disfrutar. Lo que sí que quiero es dejar la alta competición bien. Cuando deje de estar luchando por grandes puestos será el momento de la retirada. Estoy contento de estos últimos años porque mis hijos han podido ver y disfrutar de su padre en sus mejores años, y eso sí que me motiva

¿Cuál es su mejor recuerdo, el oro de Múnich o la plata de Barcelona 2010?

Múnich fue la medalla de la euforia, de ser un atleta normal con cierta proyección a mi consolidación en la élite. Fueron momentos muy emotivos, mi gran salto a la alta competición. La de Barcelona, con 38 años, en tu país, una medalla en la maratón tras muchos años haciendo grandes puestos... Fue muy especial competir con todo el mundo animándome, mi familia, mis hijos me pudieron ver… Me emocioné y lloré al llegar, y eso que soy un tipo duro, de los que no lloran ante nada. Realmente me sentí feliz, ha sido mi medalla más emotiva.

Mirando al futuro, ¿cómo se ve en un año en los JJ OO y qué ve después de ellos?

Soy una persona que se mueve por retos, los necesito para luego pelear. El reto de Londres sí que me motiva, otros Juegos Olímpicos más. Seguramente si dijese "otro mundial más", pues igual no me llamaba tanto la atención, aunque lo mismo voy en 2012 a Londres, termino y me entran ganas de preparar otra cosa. A día de hoy en mi mente pasa llegar a Londres, hacer una buena competición, y posiblemente luego me tocará pensar: ¿sigo siendo competitivo?

Madrid se presenta de nuevo como candidata para 2020. ¿Merece la pena iniciar de nuevo la carrera olímpica?

Creo que todos los madrileños y todos los españoles se merecen unos Juegos. Todo el mundo querría que estuvieran aquí; yo sé lo que representan para una ciudad y entiendo que Madrid se volcaría; una capital como esta no puede permitirse no tener unos Juegos. Considero que tiene que ser una lucha que no se abandone, creo que hay que aprovecharla, con independencia de que no pueda estar como deportista, porque al año 2020 no llego ni metiéndome en formol. Pero si en vez de Río hubiera sido Madrid 2016, por mis narices alargaría mi carrera por estar aquí en unos Juegos Olímpicos. Casan con España: están condenados a entenderse.

"Quiero creer en un deporte limpio"

El atletismo español ha estado salpicado durante los últimos meses por la operación Galgo, una investigación de la Guardia Civil que desembocó en acusaciones de dopaje y tráfico de sustancias prohibidas a atletas y entrenadores, entre quienes se encontraba Marta Domínguez, absuelta finalmente. Chema Martínez se muestra realista, reconoce que "en el deporte hay gente que hace trampas y va a seguir siendo así, porque siempre habrá quien esté dispuesto a atajar para lograr resultados. El resto tenemos que vivir con eso". Sin embargo, es optimista: "La ley antidopaje ha evolucionado y cada vez se está estrechando más el cerco a los tramposos. Quiero creer en un deporte limpio y en esta lucha antidopaje".

Martínez cambia su habitual rostro risueño cuando habla de este tema y es rotundo: "Contra los tramposos lucho, soy de los que creen que con el dopaje hay que tener tolerancia cero: yo no les dejaría competir con la selección".