Obra social

Las cajas de Bankia conservan las joyas de la abuela

Caja Madrid, Bancaja y sus cinco socias dejan al margen de su banco cabecera la propiedad de 16 edificios emblemáticos

Bankia y Banco Financiero y de Ahorros (BFA) agrupan todo el patrimonio de sus siete cajas fundadoras. Ya se trate del negocio bancario, parabancario o de la cartera industrial. Bueno, casi todo el patrimonio... Las entidades de ahorro que han creado el tercer banco por activos del país se han reservado por motivos sentimentales la propiedad de algunos inmuebles. Es decir, han decidido mantener las joyas de la abuela en casa.

A raíz de su existencia más que centenaria, las cajas de ahorros se han convertido en propietarias de algunos de los edificios más singulares de España. Caja Madrid, Bancaja, La Caja de Canarias, Caja de Ávila, Caixa Laietana, Caja Segovia y Caja Rioja no son una excepción en el sector y contaban entre sus propiedades con inmuebles de solera.

Por eso, cuando la crisis financiera les ha empujado a agruparse o perecer, estas entidades han tratado de mantener ligada a su identidad original estos edificios. El pasado marzo, las siete cajas aprobaron en asamblea la segregación de todo su patrimonio empresarial a BFA. Pero señalaron cuatro excepciones en el traspaso: sus marcas originarias, la obra social, los montes de piedad y, en último lugar pero no menos relevante, "los bienes inmuebles y los objetos muebles de interés artístico, histórico, arqueológico, documental, bibliográfico, científico, etnográfico o paleontológico que estén inventariados como tales o hayan sido declarados de interés cultural". Según informan las entidades, hasta 16 edificios se encuentran incluidos bajo esta clasificación y siguen hoy en manos de las cajas fundadoras.

Uno de los puntos que ha generado más polémica en la bancarización de las cajas de ahorros ha sido el futuro de la obra social. Algunas voces han alertado del riesgo de que ésta se evapore con su transformación en sociedades anónimas. En contraste, varios interlocutores de peso del sector de ahorro han insistido en que la actividad altruista continuará formando el leitmotiv de los grupos financieros que acaban de nacer.

Precisamente, los inmuebles que han conservado en propiedad las siete cajas suelen estar dedicados a tareas sociales. Unos ejercen de salas de exposiciones, otros sirven de auditorios y también los hay que están destinados a actividades asistenciales y pedagógicas. Los 16 edificios emblemáticos tienen un origen dispar. Los hay coetáneos de la dinastía de los Trastámaras, allá en el medievo. Otros fueron edificados en el Siglo de Oro. Y hay muestras de los gustos liberales decimonónicos, ya sea en la forma de decoraciones modernistas o armazones de metal. Por último, figura alguna que otra construcción levantada en el siglo XXI.

Caja Madrid, Bancaja y sus socias financiarán su obra social con los dividendos que les reporte BFA. Y las ganancias de este holding dependerán, a su vez, de la marcha de Bankia y de la cartera industrial.

BFA, Bankia y las participadas

BFA controla un 52,4% de Bankia así como varias participadas de peso (Mapfre SA, Mapfre América, Hipotecaria Su Casita, Indra, Iberdrola, NH y Banco de Valencia). La principal labor de Bankia, en cuyo accionariado destaca la presencia de Mapfre con un 4% del capital, es canalizar toda la actividad financiera del grupo. Sin embargo, de esta entidad recientemente estrenada en Bolsa también cuelgan las participadas de carácter financiero (BME, City National Bank, Inversis, Bancofar) y paquetes accionariales en otras firmas (IAG, NH, Sos, Realia, Metrovacesa, Globalvía, Mecalux, Bancaja Habitat y el consorcio Ribera Salud).

De la buena marcha de todo este entramado empresarial depende el futuro de la obra social y el patrimonio histórico y artístico de las siete cajas socias.

Bancaja. Centro cultural de Valencia

Glorieta: a finales del siglo XIX, la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Valencia adquirió por 250.000 pesetas la hasta entonces vivienda de Esteban Crespí de Valldaura y Fortuny, conde de Castrillo y de Orgaz. El edificio fue derribado y reconstruido en estilo neobarroco en 1928 para albergar la sede central de la entidad. Desde 1978 forma parte del conjunto histórico artístico de Valencia.

Centro cultural: esta construcción de estilo ecléctico e inspiración barroca se encuentra contiguo al Edificio Glorieta. Se remonta a 1891 y es obra de Lucas García Cardona. En la década de 1970, la Caja de Valencia fue adquiriéndola al necesitar más espacio para sus servicios centrales. También cedió parte de las instalaciones al Orfeón Navarro Reverter. En 1978, al trasladar la caja su sede a la calle del Pintor Sorolla, el inmueble pasó a la obra social.

Desde 2007, el Centro Cultural Bancaja de Valencia ocupa los edificios Glorieta y Centro Cultural. Se estrenó con la exposición Sorolla. Visión de España. Cuenta con una superficie de 12.000 metros cuadrados.

La Caja de Canarias. Eje de la obra social de Las Palmas

Centro cultural: este edificio decimonónico ubicado en el barrio de Triana de Las Palmas de Gran Canaria es obra del arquitecto Manuel Ponce de León. En su fachada aparece señalada la fecha 1859. Albergó los hoteles Negresco y Cairasco. En la década de 1980, La Caja Insular de Canarias rehabilitó el inmueble. Conservó la fachada, respetó el antiguo patio principal y lo equipó con un auditorio con capacidad para cerca de 400 personas. Desde 1990 el Centro Cultural de la Caja de Canarias (CICCA) ha ejercido de eje central de las actividades culturales patrocinadas por la entidad insular.

El piso alto alberga las oficinas de la obra social de La Caja de Canarias, una sala de conferencias y galerías multifuncionales. En el sótano se encuentran la sala de exposiciones y la sala polivalente, que juntas suman 800 metros cuadrados de espacio.

Club de mayores: en 1970 abrió sus puertas este club de mayores. Se encuentra en la calle Teobaldo Power, 35, en el barrio de Las Chumberas de Las Palmas. Cuenta con 570 metros cuadrados.

Caja de Ávila. Del Renacimiento al s. XXI

palacio de los serrano: esta casa palacio se encuentra en la Plaza de Italia, 1, de Ávila, y fue edificada en el siglo XVI por Pedro Álvarez Serrano y su mujer, Leonor Zapata. La fachada se organiza en tres cuerpos, algo inhabitual en la arquitectura abulense. Hoy es un centro cultural.

fábrica de harinas: los edificios industriales también forman parte del patrimonio de las cajas. La antigua fábrica de harinas de El Barco de Ávila ha sido rehabilitada para albergar actos culturales.

otros: Caja de Ávila ha levantado dos inmuebles modernos en los municipios de Las Navas del Marqués (2003) y Piedrahita (2006) para desarrollar su obra social.

Caja Rioja. Muros barrocos

Palacio de las Bezaras: este edificio civil de estilo barroco está ubicado en Haro. Fue levantado en el siglo XVIII y adquirido por la caja en 1970, cuando fue rehabilitado. Tiene una planta rectangular y sus muros son de piedra de sillería. Cuenta con una escalera central de piedra iluminada por una linterna de cúpula de media naranja. En 1975 se le anexionó un jardín, de 350 metros cuadrados. El inmueble tiene una superficie de 2.094 metros cuadrados repartidos entre un sótano, una planta baja y dos alturas que dedica a actividades culturales, sociales y educativas. También alberga la oficina principal de la entidad de crédito riojana en Haro.

Caja Madrid. Primeros balbuceos de la banca en España

Plaza de Celenque: sus muros albergan 300 años de historia financiera. En 1702, el padre Francisco Piquer, capellán del Convento de las Descalzas Reales, creó el Monte de Piedad de Madrid. Una década más tarde, el sacerdote logró que el rey Felipe IV cediese este edificio para albergar las oficinas del monte. En 1838 se creó la Caja de Ahorros de Madrid, por impulso del Marqués viudo de Pontejos, y en 1868 se fusionaron la caja y el monte. El edificio de Celenque, 2, aún es la sede social (no operativa) de Caja Madrid.

Casa de alhajas: en la Plaza de San Martín, a tiro de piedra de la Puerta del Sol, se encuentra la sede de la Fundación Caja Madrid. Famoso hoy por las exposiciones que alberga, este edificio fue construido en 1875 para sustituir a la primitiva sede del monte de piedad del siglo XVIII. Sus arquitectos fueron Fernando Arbós y Tremanti y José María Aguilar. La construcción se aisló de otros inmuebles para garantizar la seguridad de los objetos que ahí se custodiaban. Y otra curiosidad: fue uno de los primeros edificios de la capital que utilizó el hierro forjado. En concreto, para suelos y armadura. La Casa de Alhajas ha sido rehabilitada en 1986 y en 2002.

Caixa Laietana. Modernismo catalán

Casa Coll i Regàs: se trata de uno de los edificios modernistas mejor conservados de Mataró y ejerce de sede de la Fundación Caixa Laietana. El inmueble fue diseñado por el arquitecto Josep Puig i Cadafalch en 1897. Su fachada presenta ornamentos estucados, cerámicas decoradas, rejas de hierro forjado en las ventanas y sobre la puerta de entrada una escultura llamada La Filosa, de Eusebi Arnau. El interior está decorado con diseños florales estucados, madera así como vidrieras en ventanas y puertas. También presenta alusiones a la industria textil por la actividad profesional de sus primeros propietarios. La casa dispone de una vidriera cenital que otorga iluminación natural al salón central.

Ateneo obrero de Mataró: el inmueble fue utilizado en un principio como sala de baile. Caixa Laietana lo ha reconvertido en espacio polivalente. La sala se estrenó en 1998 con una exposición sobre las máquinas de vapor y la Revolución Industrial. Luego ha albergado muestras sobre la Semana Santa, los grafitis o el popular Scalextric.

Caja Segovia. Patios medievales

Palacio de los Villafañé: este edificio del siglo XVI fue adquirido por Caja Segovia en 1880. En él se instaló la primera oficina de la entidad, que todavía se mantiene. Actualmente también alberga la sede social. El palacio está situado en la Plaza de San Facundo, en el Barrio de los Caballeros de Segovia. Tiene una fachada de granito y un patio interior porticado con columnas de granito de estilo toscano. Rehabilitado en la década de 1980, en su interior cuenta con seis frescos con escenas mitológicas.

Palacio de los Condes de Mansilla: su construcción se remonta a los siglos XIII y XIV, si bien el inmueble atravesó importantes transformaciones en los siglos XVII y XVIII. Su aspecto actual presenta una mezcla de estilos (románico, gótico y barroco). Alberga el Colegio Universitario de Segovia.

Torreón de Lozoya: esta casa fortificada, cuya construcción se remonta a los siglos XIV y XVI, es hoy punto de celebración de exposiciones, conciertos, proyecciones y presentaciones de libros.