Tras el desplome de ayer

La Autoridad de la Bolsa de París vigilará los valores bancarios

"Mantenemos nuestra labor de vigilancia que vamos a acrecentar, en particular, a los valores financieros a causa de lo que sucedió ayer", indicó una portavoz del organismo.

La Autoridad de los Mercados Financieros (AMF) afirmó hoy que vigilará "especialmente" la cotización de los valores bancarios, tras la caída que sufrieron ayer, miércoles, víctima de diversos rumores.

"Mantenemos nuestra labor de vigilancia que vamos a acrecentar, en particular, a los valores financieros a causa de lo que sucedió ayer", indicó a Efe una portavoz del organismo.

Precisó que "en periodo de turbulencias económicas" su labor de gendarmes bursátiles les obliga a ser "especialmente vigilantes".

BNP PARIBAS 40,61 2,55%
SOCIETE GENERALE 22,07 3,25%

El banco Société Générale, el más afectado por los rumores, pidió a la AMF que se abra una investigación sobre el origen de los mismos.

La portavoz del organismo no quiso comentar si se abrirá esa investigación.

Société Générale llegó a perder un quinto de su valor bursátil antes de recuperarse un poco y terminar cediendo casi un 15 %.

El segundo banco francés fue víctima de un rumor surgido en la prensa británica, que especuló con la posibilidad de que estuviera al borde de la bancarrota a causa de su exposición a la deuda soberana griega.

El resto de los bancos se vieron arrastrados por la tendencia bajista y el selectivo de la Bolsa de París, el CAC-40, acabó dejándose un 5,45 %.

Los mercados se vieron también influidos por informaciones que apuntaban a una posible degradación de la deuda soberana francesa por parte de la agencia de notación Moody's.

La información fue desmentida por el Ministerio francés de Economía y por la propia agencia, que confirmó que la deuda francesa está en triple A con perspectiva estable.

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, interrumpió sus vacaciones para reunir un gabinete de crisis y acelerar la toma de medidas destinadas a contener el déficit público.

Pero la intervención del presidente no calmó a los mercados, que mantuvieron su tendencia bajista.