Según el periódico 'The New York Times'

Europa se plantea prohibir las ventas a corto

La Autoridad Europea de Mercados Financieros está considerando la posibilidad de vedar las ventas a corto para frenar la especulación.

Las ventas a corto, una estrategia de inversión en Bolsa que consiste en realizar apuestas bajistas, podría prohibirse en Europa, según informaciones de The New York Times.

La Autoridad Europea de Mercados Financieros (ESMA, por sus siglas en inglés) ha estado recabando datos de los Estados miembro sobre este tipo de operación para dilucidar si debería imponer o no su veto, según el rotativo estadounidense.

La ESMA ha asegurado, no obstante, no tener competencia sobre toda Europa, dado que esta recae sobre las autoridades reguladoras de cada Estado. En caso de introducir la restricción, el papel del organismo podría ser el de coordinador.

Por el momento se desconoce cuándo podría tomarse la medida y cuál sería su alcance. Según dos conocedores anónimos del tema citados por The New York Times, podrían restringirse las ventas a corto de todas las acciones o solo de las acciones financieras.

Muchos expertos consideran que las ventas a corto alientan la especulación y bajan los precios, mientras que sus defensores aseguran que gracias a este mecanismo se mantiene la liquidez y la transparencia en el mercado.

La estrategia consiste en tomar acciones prestadas de un tercero y venderlas bajo la promesa de volver a adquirirlas en algún momento. Si para entonces las acciones han bajado, se recompran más baratas y, por tanto, se embolsa la diferencia. Si, por el contrario, las acciones están al alza, se pierde todo lo que hayan subido.

Esta no sería la primera vez que se prohíben las ventas a corto. En 2008, al comienzo de la crisis, varios gobiernos, entre ellos el británico y el estadounidense, vedaron temporalmente las ventas a corto de acciones financieras. Los bancos, cuyas acciones debían frenar su caída a través de esta medida, no se vieron en última instancia favorecidos.

La prohibición de 2008 fue criticada por haber incitado a los inversores a salir del mercado, lo que afectó a los precios de las acciones.

Turquía, Grecia y Corea del Sur han prohibido temporalmente esta práctica en las últimas semanas.