Libros

El cuento sirve para todo el año

El género corto atraviesa un buen momento en España, superando prejuicios editoriales

Los relatos de verano, encargados por periódicos a novelistas que no aman el género y que lo que presentan son retales fallidos de novelas o páginas descartadas de otros textos, han hecho un flaco favor al género", afirma Carlos Castán, uno de los mejores cuentistas españoles en activo. Y es que el relato se siente con autoridad para desligarse del tutelaje de los grandes nombres mediáticos o las concesiones a la temporada veraniega; dentro de cifras modestas, venden más que nunca y presentan una nómina de practicantes regulares y lectores fieles.

Queda así atrás el lugar común de que los cuentos no interesan o no venden, cuando hay librerías especializadas como la madrileña Tres Rosas Amarillas, editoriales que solo publican cuentos como Páginas de Espuma, y autores que no quieren salir del género inspirados en las palabras de Jorge Luis Borges: "Es un desvarío laborioso y empobrecedor el de componer vastos libros; el de explayar en 500 páginas una idea cuya perfecta exposición oral cabe en pocos minutos".

Para Juan Casamayor, el editor de Páginas de Espuma, no se trata de una cruzada romántica: "El cuento en España cuenta con una tradición, como muestran Pardo Bazán o Clarín, y además tiene una viabilidad en el mercado. Hay un crecimiento sólido de lectores, excelentes creadores y un papel cada vez más importante de las escritoras".

Dentro de parámetros modestos, las ventas de antologías son mejores que nunca

Internet en lugar de revistas

El responsable de la editorial Salto de Página, Pablo Mazo, aporta por su parte que a la emergencia de un grupo de escritores interesantes puede sumarse "que internet ha venido a compensar la ausencia de un tejido de revistas literarias como las que han mantenido el cuento en el ámbito anglosajón". La idea de que la red ha beneficiado al cuento también es defendida por el escritor Félix J. Palma: "Los blogs han contribuido a que muchas personas se animen a escribir, escogiendo el relato como formato. Aunque, más que a nivel creativo, internet está ayudando como foro de debate sobre autores y libros, con lo que el lector de cuentos ya no se siente tan solo".

Palma niega en cambio que las nuevas tecnologías y su inmediatez favorezcan los formatos más cortos, porque "si uno tiene menos tiempo, prefiere una novela extensa que pueda dejar cuando quiera, no un relato que le obligue a acabarlo de una sentada". Eso sí, señala Pablo Mazo, los nuevos hábitos han dado un decisivo empujón al microrrelato, si bien este es un género distinto que vive también su propia pequeña eclosión.

Aunque sea difícil señalar denominadores comunes en la obra de los autores en boga, desde los aragoneses Patricia Esteban Arlés e Ismael Grasa hasta el vasco Jon Bilbao o la chilena Isabel Mellado, sí que late en el cuento una mayor posibilidad de inclinarse hacia los temas fantásticos de lo habitual en la literatura en español. "Gracias al relato el fantástico sobrevive en nuestro país, aunque el formato corto sea también válido para el realismo, como demostró por ejemplo Ignacio Aldecoa", dice Félix Palma, algo en lo que incide Juan Casamayor, señalando que "la diversidad formal y temática, así como estilística, están a la orden del día".

Otra plasmación del buen momento de popularidad del cuento es la continua reedición de volúmenes completos con la obra breve de maestros, como los recientemente aparecidos de Herman Melville (Debolsillo), Evelyn Waugh (RBA) o Graham Greene (Edhasa).

Consejos para leer en breve con un placer prolongado

'Museo de la soledad', de Carlos Castán Tropo Editores 217 págs., 15 ¦euro; Tan desconocido por buena parte del gran público como admirado por los restantes escritores de relatos españoles, cualquiera de sus libros es bueno para introducirse en el universo de este exquisito narrador aragonés. Este volumen en concreto reúne 12 historias de corte melancólico y en las que el autor se aleja parcialmente del tono fantástico de sus primeras obras para apostar por el intimismo.

'De mecánica y alquimia', de Juan Jacinto Muñoz Rengel Ed. Salto de Página 160 págs., 15,95 ¦euro; Con un tenue nexo común que une todos los relatos, de corte fantástico o de ciencia ficción, Muñoz Rengel liga un librito breve y redondo que le ha colocado en la primera línea de los creadores nacionales tras agotar su primera edición y recoger varios premios. Destaca la cuidada exactitud de su prosa y la precisión de sus sugerentes tramas.

'El menor espectáculo del mundo', de Félix J. Palma Ed. Páginas de Espuma 212 págs., 15 ¦euro; Una muestra de la voz propia adquirida por el autor en sus ya casi veinte años de actividad, con una selección de cuentos en los que el amor, "el menor espectáculo del mundo, porque solo puede ser visto por dos espectadores al mismo tiempo", es el denominador común. Aunque el nivel global es alto, El país de las muñecas y Bibelot son potenciales clásicos, breves mecanismos perfectos.

'Pequeñas Resistencias 5', recopilación de Andrés Neuman Ed. Páginas de Espuma 512 págs., 29 ¦euro; Junto con Siglo XXI (Ed. Menoscuarto) es el volumen de referencia para degustar una cata de los mejores autores de relatos de la primera década del siglo: Pilar Adón, Jon Bilbao, âscar Esquivias, Patricia Esteban Erlés, Cristina García Morales, Ismael Grasa, Irene Jiménez, Ricardo Menéndez Salmón, Miguel Ángel Muñoz, Elvira Navarro, Ernesto Pérez Zúñiga, Manuel Vilas...

'Cuentos completos', de Jorge Luis Borges Ed. Lumen 560 págs., 32,9 ¦euro; Oportuna reedición integral, en un solo volumen, de los relatos del que es sin duda el gran referente del cuento corto en lengua castellana. Recoge los libros Historia universal de la infamia, Ficciones, El Aleph, La muerte y la brújula, El informe de Brodie, El libro de arena y La memoria de Shakespeare, y por tanto incluye obras maestras como Tlön, Uqbar, Orbis Tertius, Funes el memorioso, La biblioteca de Babel o El Sur.