Nueva Ley del juego

La industria hípica pide igualdad en las apuestas

El sector aboga por superar el 75% de retorno máximo en los premios

La industria hípica pide igualdad en las apuestas
La industria hípica pide igualdad en las apuestas

La Ley del Juego tiene un nuevo frente abierto: el de las apuestas hípicas. Tras las críticas de los operadores tradicionales por la discriminación existente a favor del juego online, como expresó Joaquim Agut, director general de Cirsa, en una entrevista concedida a CincoDías el pasado 13 de julio, es ahora la industria hípica quien alza su voz.

A este sector no le gusta nada que en el borrador de la orden ministerial sobre la reglamentación de las apuestas hípicas mutuas, publicado por el Gobierno el pasado 27 de mayo, no se incluya una disposición donde se indique un porcentaje de los recursos obtenidos por las apuestas hípicas para destinarlos al control, sostenimiento y desarrollo de las carreras de caballos.

También critica la distribución de fondos para los premios. En el proyecto se recoge que el porcentaje no podrá ser inferior al 50% ni superior al 75% de la recaudación obtenida en el programa. Manuel García, presidente de la Sociedad de Fomento y Cría Caballar de España (SFCC) que ostenta los derechos de la competición, cree que este porcentaje debe ser válido para las apuestas mutuas múltiples o combinadas, pero, por el contrario, para las apuestas hípicas mutuas simples pide eliminar el tope máximo del 75% y elevar el mínimo al 60%.

"Hay una discriminación con las casas online que pueden dar un retorno del 90%. Por eso, si un hipódromo quiere dar un 80% o un 90% es su problema. La Ley del Juego da más beneficios a las casas online radicadas fuera de España. Así que queremos que la ley no limite las apuestas sencillas". A su juicio, el sector está abocado a una crisis continua con la ley aprobada "y los hipódromos, a la ruina". Asimismo, añade que están fiscalmente perjudicados. "En las apuestas de contrapartida y cruzadas las casas online tienen un fisco del 3% neto, mientras que nuestras apuestas están en un 15%".

García señala, igualmente, que otra alegación que la sociedad ha presentado al borrador de la orden ministerial, de cara a su aprobación definitiva por el Ejecutivo previsiblemente este mes de agosto, hace referencia a la distribución de fondos. En las alegaciones se recoge que "el operador debería distribuir un 8% de la recaudación obtenida en cada programa de apuestas, asociaciones o entidades independientes que organizan el evento hípico".

Francia, un espejo

Para García, el ejemplo es la regulación de Francia, "donde se dice que un 8% del total de lo jugado en las apuestas externas, que supone unos 600 millones de euros al año, va destinado a un sector que crea 68.000 empleos directos e indirectos". García deja claro que la sociedad no busca gestionar ese dinero, "sino que el organismo público dispuesto por el Ministerio correspondiente decida cómo distribuirlo. Pero si organizamos las carreras, queremos parte del retorno de las apuestas".

Un negocio que quiere ir a más en España

El negocio de las carreras de caballos mueve en España más de 50 millones de euros al año, según datos de la SFCC, fundada en 1941. A su vez, el dinero de las apuestas llega a unos 25 millones; en premios se conceden 6 millones de euros, el número de caballos asciende a 1.012; el año pasado se celebraron 525 carreras hípicas y el sector crea 5.000 empleos directos e indirectos. Con estas cifras, Manuel García no se muestra satisfecho.

Confiesa que su objetivo es alcanzar el volumen de esta industria en Francia que genera el 2% del PIB. Un país en el que se celebraron 4.300 carreras (solo 68.000 en EE UU) y originó 68.000 empleos en 2010. "Por eso pedimos el desarrollo de la apuesta externa (poder jugar fuera del hipódromo). Si no se cambia la ley podemos encontrarnos con que un apostante vaya a un hipódromo con un móvil y juegue con una casa de apuestas en el extranjero, o en España, pero no con una apuesta nuestra. Además, no podemos darle un retorno del 90% como los operadores online, porque nos lo impide la norma".

En su opinión, se puede limitar el mínimo a repartir, pero no el máximo. "El hipódromo de San Sebastián es el único rentable en España porque tiene apuestas externas, gracias a la ley vasca". García confiesa que España ha perdido una generación de aficionados. "Pero algunos hipódromos, como el de Mijas, está obteniendo mucho éxito, con 9.000 personas en las carreras, por la presencia de ingleses y alemanes".

La ley del juego

Apuesta online: la SFCC exige que la ley recoja que la apuesta online destine un porcentaje de su recaudación a sufragar los gastos de control de la competición y al mantenimiento de las carreras de caballos.

Bruselas: García confía en que la Comisión Europea cambie la ley española como ha hecho el pasado 18 de julio contra el proyecto de Tratado de Juego de Alemania, donde había restricciones superiores a la apuesta online frente a la offline.

'Jockey club': García considera necesario que los eventos hípicos estén sometidos a la regulación de un jockey club para evitar fraudes.