Busca un acuerdo marco a medio plazo con una única empresa

Defensa pretende racionalizar la compra de blindados ligeros

El Ministerio de Defensa quiere poner orden en la compra de vehículos blindados ligeros con vistas al futuro y viene preparando un acuerdo para encontrar un único suministrador a medio plazo.

Defensa pretende racionalizar la compra de blindados ligeros
Defensa pretende racionalizar la compra de blindados ligeros

El Ministerio de Defensa pretende introducir una mayor racionalidad en las futuras compras de vehículos blindados ligeros para las tropas desplegadas en zonas como Irak o Líbano. Busca "poner orden", en palabras de los responsables de una de las empresas del sector.

Para ello, la Dirección General de Armamento y Material (DGAM) viene preparando un acuerdo a medio plazo que permita adjudicar a una única compañía un contrato para fabricar y suministrar un blindado de alrededor de 1,5 toneladas. El objetivo final es el de ir sustituyendo las unidades más antiguas de este tipo de vehículos que operan las Fuerzas Armadas españolas, como los Aníbal o los Vamtac.

En todo caso, las fuentes de la industria consultadas insistieron en que se trata más de un intento de Defensa por introducir una mayor eficiencia en este tipo de adquisiciones de cara al futuro que de iniciar la compra de blindados "a corto plazo".

El ministerio quiere poner orden más que hacer una compra inmediata

A principios de año, las principales empresas del sector comenzaron a ser sondeadas por Defensa para saber qué vehículos ofertarían ante la posible convocatoria de un concurso para estos blindados. Sin embargo, el ajuste en los recursos presupuestarios disponibles por parte del ministerio y el reciente adelanto electoral para el 20-N han hecho mucho más complicado que el Gobierno pueda sacar adelante ahora una licitación de este estilo. En todo caso, sí podría dejar sentadas las bases para un proceso de compra a medio plazo.

En el último informe monográfico que el grupo IDS (especializado en temas de defensa) dedica a este tipo de vehículos, su autor, el coronel Francisco Fernández Mateos, señala que la idea que tenía Defensa era la de firmar un acuerdo que tuviera cuatro años de validez para la adquisición de un blindado ligero en tres versiones: un modelo básico y dos normales, uno de ellos con gran capacidad de vadeo, que sería para la Infantería de Marina.

Plan de renovación

En noviembre de 2007, ante las necesidades de los militares desplegados sobre todo en Afganistán, el Gobierno aprobó un plan para renovar la flota de blindados del Ejército. En dos fases, que se extenderían de 2007 a 2013, aproximadamente, Defensa compraría 575 nuevos blindados por unos 321 millones de euros. Alrededor de 395 unidades serían vehículos de escuadra (los blindados ligeros) y el resto, de pelotón (más de tipo medio).

En el caso de los vehículos de escuadra, el ministerio abrió un concurso y recibió dos ofertas: una de Iveco, que presentó su blindado LMV Lince, y otra de General Dynamics (la matriz de Santa Bárbara) que ofreció la cuarta versión del Eagle. Finalmente, el Ejecutivo optó por el Lince, que ya está operativo en las misiones de las Fuerzas Armadas en el exterior. De momento, el Gobierno ha encargado ya la compra de 185 unidades de este vehículo.

Este vehículo es el que, recientemente, ha sufrido dos serios ataques en Afganistán que han costado la vida a dos militares españoles y han mutilado y herido de gravedad a, al menos, otros cinco. La insurgencia afgana ha aumentado la carga de sus trampas explosivas para poder superar el blindaje con el que cuentan los Lince.

Las empresas del sector entienden que los planes de Defensa para los blindados ligeros tienen como objetivo completar la compra de los más de 200 vehículos de escuadra pendientes de adquisición según el plan aprobado en 2007.

Añaden que, el hecho de cerrar un acuerdo a medio plazo y con un único fabricante serviría, por un lado, para evitar compras precipitadas y urgentes y, por otro, para asegurar que no existan un número excesivo de modelos en operación, lo que al final acaba traduciéndose en mayores costes y dificultades a la hora de garantizar el apoyo logístico a los vehículos desplegados.

En el caso de los vehículos de pelotón, el contrato se lo adjudicó Santa Bárbara Sistemas, encargada de comercializar el RG-31 Nyala de la británica BAE. Al cierre de 2010, la empresa había recibido ya encargos por 110 unidades del blindado.

La tercera fase del plan de renovación de los blindados aprobado por el Gobierno era la compra de un vehículo de nueva generación de ocho ruedas (8x8) en dos tandas: una de 300 unidades en tres versiones y otra que podría llegar hasta las 1.000 unidades en ocho variantes distintas. Se esperaba que el contrato inicial se hubiera firmado en esta legislatura, convirtiéndose en la compra de material militar más significativa de los últimos años, con un valor cercano a los 1.000-1.300 millones de euros. Una operación que, de momento, sin embargo, tendrá que esperar.

Posibles candidatos a un contrato

Varias empresas del sector de la defensa podrían estar interesadas en un nuevo contrato para suministrar blindados ligeros al Ministerio de Defensa. La primera sería Iveco, que fue la que se adjudicó el contrato inicial para el suministro de vehículos de escuadra, con el LMV Lince. Un blindado que ahora dispone de una versión algo más grande.

Parece lógico que otro de los candidatos fuera el Eagle IV de General Dynamics, que fue el vehículo que perdió hace tres años frente al Lince. También ha mostrado su disposición, de forma reiterada, a participar en un proceso de este tipo Thales, que ofrece tanto el Hawkei (adquirido por el Ejército australiano) como, en caso de que se opte por un vehículo mayor, el Bushmaster.

Otra empresa que recientemente presentó un blindado ligero en España fue la estadounidense Oshkosh que, junto a Qatripole, está haciendo campaña para vender el SandCat.

En el informe monográfico sobre estos vehículos publicado por IDS, también se apunta como candidatos a Urovesa, con el nuevo Vamtac, y a Renault-Iturri, con el Sherpa.

La cifra

321 millones es lo que el Gobierno anunció en 2007 que se gastaría en la compra de 575 blindados, ligeros y medios, para las Fuerzas Armadas.