Bruselas descarta otra recesión e insiste en ver señales de recuperación

Berlín propone realizar test de estrés a todas las economías de la zona euro

El ministro alemán de Economía, Philipp Rösler, lanzó ayer una propuesta para ayudar a disipar las dudas sobre la recuperación en Europa: realizar "pruebas de solvencia" a las economías de los 17 países de la zona euro. En esta misma línea, la Comisión Europea insistió en que existen "signos de recuperación" y descartó una nueva recesión.

Berlín propone realizar test de estrés a todas las economías de la zona euro
Berlín propone realizar test de estrés a todas las economías de la zona euro

No pasa un día sin que los dirigentes mundiales lancen mensajes para intentar calmar la tensión en los mercados y en la economía en general. Desde Alemania llegaban ayer dos propuestas para tratar de disipar las dudas sobre la recuperación europea.

El autor de una de ellas fue el ministro de Economía alemán, Philipp Rösler, quien planteó realizar "pruebas de solvencia" a las economías de los 17 países de la zona euro. "Esto mandaría una buena y clara señal a los mercados", argumentó Rösler, quien añadió que un suspenso en estos test de estrés "debería tener consecuencias", aunque no precisó cuáles. Según explicó, dichos test deberían analizar la competitividad de las economías del euro, sus mercados de trabajo, los indicadores macroeconómicos, su capacidad de innovación y la seguridad legal.

Además, este dirigente del partido liberal alemán (FDP) apostó por que todos los países de la unión monetaria incluyan en sus constituciones un "techo" de endeudamiento, tal y como recoge la Carta Magna de Alemania. En concreto, la reforma constitucional germana de 2009 incorporó al texto un "freno del endeudamiento" que exige que a partir de 2016 el déficit estructural del Estado no supere el 0,35% del PIB.

Francia, dispuesta a hacer "mayores esfuerzos" para cumplir con el déficit

En España, el PP comparte esta idea y, recientemente, el Tribunal Constitucional avaló que el Gobierno central establezca un techo de gasto a las comunidades autónomas.

Por su parte, dirigentes de los partidos alemanes CDU y FDP, que forman parte de la coalición de Gobierno, sugirieron también ayer que los países de la UE que atraviesan dificultades financieras vendan parte de sus reservas de oro para reducir su endeudamiento antes de recurrir a un rescate, según informa el Financial Times Deutschland.

Con la misma intención de aplacar las dudas reinantes en los mercados, el portavoz de la Comisión Europea, Olivier Bailly, aseguró ayer que los fundamentos económicos de los países de la Unión muestran "signos de recuperación, aunque a veces muy limitados" y descartó que existan síntomas de otra recesión. "Somos más optimistas que los mercados financieros", dijo Bailly antes de recordar que Bruselas tiene "ciertas dudas" sobre la influencia y los análisis de las agencias de calificación en Europa y que, por ello, presentará propuestas para su regulación en otoño.

En cualquier caso, el Gobierno francés indicó ayer que está dispuesto a "hacer mayores esfuerzos para situar su déficit en el 4,6% del PIB en 2012".

Salgado responde a los empresarios

Las quejas de la patronal CEOE ante la decisión del Gobierno de adelantar los pagos a cuenta del impuesto de sociedades a las grandes empresas no ha sentado nada bien a la vicepresidenta económica, Elena Salgado. Así se desprende de su reacción ayer durante una entrevista en Onda Cero en la que respondió a las críticas de CEOE a esta medida reprochando a los empresarios españoles que no tengan un mayor sentido de Estado y de responsabilidad. En ese sentido, puso como ejemplo a los empresarios italianos, "que se han ofrecido a comprar deuda para ayudar a su país", dijo Salgado.

Asimismo, se defendió de las acusaciones patronales por no haber informado antes a los afectados, según las quejas de CEOE. De hecho, la vicepresidenta económica insistió: "Estoy segura de que este pequeño esfuerzo no les parece inadecuado, y más allá de las declaraciones de la CEOE, he hablado con grandes empresarios y están dispuestos a hacer un esfuerzo".

Por otro lado, Salgado descartó una vez más que España vaya a necesitar ser rescatada, cifró la deuda en 680.000 millones y auguró que la inestabilidad financiera irá desapareciendo a lo largo de agosto. En ese sentido, precisó que no está prevista ninguna reunión del Eurogrupo hasta septiembre, aunque señaló que si fuera necesario, se haría antes. También descartó un adelanto electoral a septiembre al considerar que el Ejecutivo debe combatir la inestabilidad actual y esperar a que se aprueben normas como la Ley Concursal.