Aumentan los riesgos

BBVA baja al 4,2% su previsión de crecimiento mundial para 2011

Rebaja en tres décimas sus previsiones debido a que existen más riesgos que hace unos meses, principalmente en Estados Unidos, "que afronta el desafío de un gran ajuste".

La economía mundial crecerá el 4,2% este año y el 4,4% el próximo, según el último informe del Servicio de Estudios del BBVA, que ha rebajado tres décimas su previsión para 2011 y una décima la de 2012.

El estudio del BBVA Research resalta que los países emergentes serán los responsables de tres cuartas partes de ese crecimiento.

Esta rebaja en las previsiones se ha debido a que existen más riesgos que hace unos meses, principalmente en Estados Unidos, que afronta el desafío de un gran ajuste, "con el riesgo de que las negociaciones políticas se conviertan sólo en soluciones a corto plazo y no en un plan de consolidación a largo plazo".

En cualquier caso, el informe destaca que el crecimiento mundial será robusto, como consecuencia de que la desaceleración observada últimamente se debe a factores en su mayoría temporales "como los altos precios del petróleo, las interrupciones en la cadena de suministro global y las malas condiciones climáticas".

Asimismo, incide en que la preocupación por un posible recalentamiento de las economías emergentes se ha reducido ligeramente debido a las medidas de endurecimiento y a las dificultades por los mayores precios de las materias primas y el terremoto en Japón.

Crisis financiera

El estudio ensalza las decisiones tomadas por el Eurogrupo el pasado 21 de julio para solucionar los problemas de liquidez y solvencia y considera que se han realizado grandes, e incluso imprevistos, avances en la dirección correcta para solucionar la crisis financiera en Europa.

A pesar de ello, recomienda que el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera se amplíe, que se trabaje hacia una unión fiscal más integrada, que las reformas se apliquen de forma creíble y que se decida ya cómo se va a reducir la deuda griega a un nivel sostenible.

En su opinión, si no se llevan a cabo estas cuatro medidas Europa se enfrentará a elevados diferenciales soberanos y a una mayor reestructuración de la deuda griega en el futuro, lo que tendría efectos de contagio mundiales considerables, sobre todo en las economías desarrolladas.

En cuanto a Latinoamérica, subraya la importancia que puede tener en el futuro la incertidumbre política, en unos casos procedente de la debilidad de algunos gobiernos para hacer frente a las acusaciones de corrupción o a las protestas masivas, y por otro lado, por cambios recientes en el gobierno o dudas sobre elecciones futuras.

El informe destaca que estos factores de riesgo pueden contaminar la marcha de la economía con el ciclo político y ralentizar la agenda de reformas.

Avisa de que la crisis de deuda puede hacerse "sistémica"

a crisis de deuda que en las últimas horas sacude con especial virulencia a España e Italia podría convertirse en "sistémica" de extenderse a otros países como Bélgica, por lo que urgen medidas como la creación de eurobonos o la articulación de una unión fiscal a nivel continental que ofrezcan más estabilidad a los mercados, según BBVA.

Más aún, la entidad financiera explica que "no es improbable que las negociaciones entre Grecia y la UE generen un impago desordenado", a lo que añade que "una reestructuración desordenada de la deuda de Grecia tendría efectos de contagio mundiales considerables".

Aunque estos no son los escenarios centrales que maneja el informe, éste parte del supuesto de que "los niveles de tensión en la zona euro tardarán tiempo en relajarse", algo que sucederá "una vez las dudas sobre la sostenibilidad de la deuda en la zona comiencen a disiparse".

El estudio asegura que ni España ni Italia tienen problemas de solvencia y explica que la "lentitud" a la hora de implementar el segundo paquete de ayuda a Grecia y las dudas sobre la participación privada en el proceso, así como "la falta de una solución exhaustiva a las preocupaciones" que despierta, han provocado esta oleada de desconfianza en los mercados.