El misterio de los nuevos jardines

Secretos e historias bajo la apariencia de naturaleza

Diseño, belleza, sostenibilidad y misterio son las claves que rigen la creación de los nuevos jardines

El impacto visual ha sido durante años la base de la creación de numerosos paisajes. La explosión de color invadía muchos de los espacios dedicados a los jardines, pero a día de hoy no es suficiente. Para llegar a un visitante, acostumbrado a ver casi todo tipo de cosas, es necesario apostar por la experiencia sensorial combinada con la protección del medio ambiente y la narración de historias.

En un era en la que el diseño impregna cada uno de los ámbitos de la vida, el mundo de los jardines no podía ser menos. La abundancia de edificaciones ha hecho que los lugares libres de construcción sea un recurso limitado. Todo ello genera numerosas incertidumbres sobre el emplazamiento de los lugares ajardinados. Como solución en los últimos tiempos se ha apostado por los jardines verticales. Hasta hace poco, el que cubría la fachada del edificio CaixaForum en el Paseo del Prado centraba la atención de todos los que pasaban por allí. Sin embargo, lo que hasta el momento era una excepción ha terminado por convertirse en una tendencia. Uno de los ejemplos más representativos es el de la Torre de Cristal de Mutua Madrileña.

Las nuevas corrientes en el mundo del paisajismo se caracterizan por el respeto a la naturaleza y la búsqueda de una gestión sostenible. Es en este apartado en el que la xerojardinería -utilización de plantas que consumen poca agua- ocupa un papel destacado.

Combinar arte, agricultura y ecología es una de las pautas que tiñen las nuevas creaciones. Al gusto por los dibujos, las formas y los colores que recuerdan a los objetos de arte hay que incorporar el concepto que promueven algunos diseñadores como Fernando Pozuelo. Con más de 20 años de experiencia a su espalda los pilares sobre los que se sostienen sus obras son la interacción, el reflejo de la personalidad del dueño y la búsqueda de la belleza, todo ello fusionado con la ocultación de un secreto del que solo el cliente es conocedor. Esto es precisamente lo que convierte en exclusivas sus manifestaciones.

Para Pozuelo el proceso de documentación es esencial. Gracias él puede llegar a conocer en profundidad a la persona que le contrata. Indaga en sus aficiones, recuerdos e ilusiones para posteriormente plasmarlos en un jardín en el que cada elemento acaba construyendo un relato enigmático que culmina en una obra gráfica en estilo Land Art.

Dos conceptos

- Pensando en las novedades

Las innovaciones tecnológicas, científicas, culturales y artísticas son los fundamentos sobre los que se asienta la labor desempeñada por la empresa Alnus Paisajista. Asimismo la eficiencia energética es uno de los principios de la compañía, presente desde el mismo instante en el que se concibe la idea que dará forma al proyecto final. Pero eso no es lo único que Alnus ha tenido en cuenta a la hora de confeccionar algunas de sus obras como el jardín del Hotel Al-Sail en Burbáguena (Teruel). El estudio de las cualidades y condiciones del lugar es otro de los aspectos pensados por el equipo.

- Del ideográfico al escénico

En función del espacio disponible, Fernando Pozuelo realiza una clasificación de sus diseños en tres categorías. La primera corresponde a los jardines ideográficos, pensados para superficies de 25 metros cuadrados. Estos se caracterizan por sus líneas rectas y funcionales. La segunda, que abarcaría los 250 metros, tiene como base la interacción por medio de estatuas y demás elementos decorativos que transmitan parte de la personalidad del propietario. Y los jardines escénicos se corresponderían con el tercer y último modelo. El diseñador los define como un "viaje en el tiempo".